(Sobre) El castellano de Tarzán

Pigmeos

Escolios a un texto implícito (quien lo quiera explícito, pinche aquí)

Para Antonio Guardiola, con gratitud entre otras cosas

Primero: Aun habiendo podido titular la entrada “El español de Tarzán”, cambio el nombre del idioma por su sinónimo. En parte, por obvia alusión al título de la página donde se publica el artículo. Y, también, por evitar que algún iniciado en la materia piense que me estoy refiriendo a un individuo de nacionalidad española. En las novelas de Edgar Rice Burroughs recuerdo que aparecían dos. Tarzán el indómito presentaba el hallazgo del cadáver centenario de un aventurero español: no ocupaba mucho pero el efecto era gratamente misterioso. En Tarzán el terrible, en cambio, ya actuaba un compatriota mío, Esteban Miranda, cuyo aspecto físico resultaba ser casi idéntico al del rey de los monos, lo cual lo convertía en un peligroso antagonista. Tardé en conocer la existencia de este personaje ambicioso y traicionero porque el primer lugar donde debería haberlo encontrado, las páginas de Tarzán entre pigmeos (sosa manera de retitular Tarzan and the Ant-Men), su presencia se evaporaba misteriosamente, y eso que en el original generaba una importante trama secundaria. Sin duda fue un caso de patriotera censura o autocensura.

Sigue leyendo

‘La diligencia’ cumplió años (con regalo para mí)

Captura de pantalla 2019-04-12 16.01.29

Por supuesto, me doy cuenta de que no se trata de una expresión tan ingeniosa como para que solo pudiera habérseme ocurrido a mí en todo el siglo XXI, pero permítanme hacerme la ilusión de que la voluminosa cadena SER me tomara prestado para su reportaje el título de un artículo de hace cinco años en la modesta prensa piurana. Vanidad, divino tesoro (y no es la primera vez que me pasa).

Lo que importa, en todo caso: que el recuerdo de la fecha nos dé la oportunidad de embarcarnos (una vez más, si se da el caso) en una de las grandes películas de la historia del cine.

Captura de pantalla 2019-04-12 16.05.50

Conquistadores españoles, mito anglosajón

captura-de-pantalla-2016-11-27-22-05-36

Los conquistadores españoles de América fueron aventureros de pocos escrúpulos pero a quienes la historia cultural privó de la aureola romántica de otros sujetos no mucho más recomendables, tales como piratas del Caribe, pioneros del Oeste o exploradores de África. La literatura tiene aquí mucha responsabilidad, y ya me referí otras veces a cómo los protagonistas de la crónica de Indias llegaron demasiado pronto para beneficiarse del propicio género de la novela. Sigue leyendo

“McLintock!”, parodia y homenaje

McLintock

A partir de los años 60, en una época en que el western clásico y heroico declinaba frente a la suciedad y el cinismo de Sam Peckinpah o Sergio Leone, la cara amable del género encontró una nueva forma de expresarse en la comedia. Javier Urkijo* cita algunos ejemplos, de los cuales el más digno de recuerdo me parece Butch Cassidy and the Sundance Kid (en España, Dos hombres y un destino (1969). Sigue leyendo

El séptimo pasajero

Vivía yo una rara tarde de domingo. Ociosina como las de otros tiempos, de esas en las que solo me tentaba el pasármela tumbado cual caimán en plena digestión.

Sin embargo, acostumbrarse al dolce far niente cuesta más de lo que parece. A los pocos minutos me hormigueaba un vago sentimiento de culpabilidad, en forma del eco de la voz de mi mamá. Allí estaba, repitiéndome aquella sabia consigna del catecismo escolar:

“Contra pereza, diligencia”.

No pude más. Me levanté heroicamente del sofá –a ver quién dice que no a esas voces o esos ecos– y metí en el reproductor de DVD La diligencia de John Ford. Otra vez repatingado en el sofá, di al play. Sigue leyendo

Algo sobre “La diligencia”

la Diligencia Semana (Piura) 18 mayo 2014

Este artículo del otro día es de contenido general. En el tintero me dejo alguna reflexión más propia y personal, para publicar otro día aquí en mi territorio donde puedo abusar más que en el Semana de la paciencia de mis lectores. Agrego el video con los famosos cinco segundos (16-21)  que hicieron entrar a John Wayne a la historia del cine. En cambio, la foto que me han puesto en el periódico es más bien de las postrimerías de su carrera, creo que en la película True Grit que en España se conoció como Valor de ley, buen juego de palabras, mutado para nuestra América en un brillante Temple de acero.

A propósito, debo aclarar a quienes me lean desde España que Más corazón que odio, título que suena a telenovela, se llama rimbombantemente en su país Centauros del desierto, que poco sugiere del contenido de la película como lo hace el original The Searchers (¿podría haber sido Los perseguidores?). En cuanto a Un tiro en la noche, no es otra que El hombre que mató a Liberty Valance.

Doña Bárbara, western

Al a izquierda, doña Bárbara. A la izquierda... miss Barbie. (Foto de cieloalatierra.wordpress.com)

A la izquierda, doña Bárbara. A la derecha… miss Barbie.
(Foto de cieloalatierra.wordpress.com)

Años antes de ser víctima pleonástica del cáncer, un presidente de Venezuela se dirigió desde su show al de los Estados Unidos llamándole “mister Danger”. No vi que ningún medio no venezolano (tampoco leí tantos) captara la alusión al cuatrero gringo que es uno de los principales personajes de Doña Bárbara; será por lo escasas que son las referencias literarias en el cotidiano discurso político.

Sigue leyendo