“El polvo de las sandalias”: diario y literatura

Para mayor comodidad, transcribo.

Para mayor comodidad, transcribo.

Publica nuevo libro Víctor Hugo Palacios, notable escritor y filósofo piurano, profesor en la USAT de Chiclayo. Una nueva muestra de un género que cultiva con especial maestría y profundidad: el diario. Sigue leyendo

Una lectura pa morirse

Tampoco voy a hacer una crónica del recital de la pasada víspera de Todos los Santos. Pese a retrasos, cumplió con el muy atento público, y la ambientación fue un acierto sin recurrir a estridencias. Se leyó a algún autor contemporáneo, pero tuvieron más presencia clásicos como Edgar Allan Poe, reconocido maestro del género terrorífico, o Rubén Darío, genial poeta pero menos conocido como autor de cuentos de escalofriante poesía como el relato que se leyó en el Clandestino, ThanatopiaLo enlazo para quienes quieran, como decía Borges, “revivir aquellos deleitables terrores”.

Lectura de “Thanatopia”. Créanme que la chela, o sea la birra, era necesaria para la puesta en escena.

8 de septiembre: presentación de “Las moradas del abuelo”

La presentación de un buen libro siempre es digna de celebrarse. Y más cuando con él se presenta toda una nueva iniciativa editorial. Encima, tanto el autor como los editores son amigos de uno. Y uno es el autor de prólogo, así que dejo lecturas para otro momento y me limito a transmitir la invitación (en fecha tan asturiana) a todos los lectores de mi “Maceta”. ¡Nos vemos en el Clandestino!

Mario Vargas Llosa y Piura

    Cuelgo aquí mi reciente artículo sobre la materia del título, o mejor dicho, sobre el libro que un amigo escribió acerca de la materia del título.

   Como el Nobel está a punto de visitarnos, algunos le vamos “creando ambiente” lo mejor que podemos. Falta hace, no para él que será indudablemente recibido en olor de multitudes, sino para ver si el interés por su figura deja algún rastro de interés cultural para quienes viven aquí durante todo el año. En Arequipa, ciudad con la que Vargas Llosa concluyó su relación al poco de haberse tomado la molestia de nacer, le dedican un museo y siguieron la entrega del premio en Estocolmo hace año y pico con fervor. En cambio, la Piura de los amores del escribidor apenas cuenta -de momento- con otro respaldo oficial que una sala dedicada a su obra en la Biblioteca Municipal, a cargo de un Instituto Vargas Llosa constituido antes de la fácil publicidad del Nobel. (En cuanto a la proyección pública de la entrega del premio, en la Pinacoteca, me cuentan que si no dio risa es porque dio vergüenza).

Cortopego por si acaso se fuera el enlace