Porque podemos

Pablo Inglesias

No, esta entrada tampoco trata de él (con una basta)

Estas enjundiosas citas de Byung-Chul Han, filósofo germano-coreano (sic) contemporáneo a quien yo desconocía, se las debo a mi bien conocido Víctor Hugo Palacios, pensador peruano de la misma época.

La clave: para qué reprimir cuando puedes dar incentivos. Para qué te va amenazar tu amo con un castigo si puede simplemente manifestar su decepción. Qué mayor triunfo para él que lograr tu frustración porque la vida no te deja hacer… lo que no deseas. Sigue leyendo

Mío Cunqueiro

Las crónicas del sochantre

De lo más o menos mucho que leía cuando estudiaba, tuve tres autores predilectos hasta el punto de convertirme en tenaz propagandista suyo, e incluso ganarles algunos nuevos y agradecidos lectores.

Eran los tres más o menos coetáneos y españoles, pero bien distintos: Álvaro Cunqueiro, Luis RosalesEnrique Jardiel Poncela. A este último lo interpretaba a mi manera en mi maceta anterior; en cuanto al primero de la lista, he vuelto a él la misma semana pasada, al cometer la osadía de recomendarlo al público peruano. No sé qué tantas ediciones españolas del vate de Mondoñedo llegarán hasta estas latitudes, pero al menos sé que en nuestras librerías de viejo, como en las de España, no es imposible hallar algún ejemplar de Las crónicas del sochantre, en la fea edición de Salvat/RTVE de los años 70.*

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Perros y poetas

"No me mire, cadete...", etc. En esta escena, la pregunta retórica que ha acabado siendo la frase más famosa de "La ciudad y los perros". No la busquen en la novela.

“No me mire, cadete…”, etc. En esta escena, la pregunta retórica que ha acabado siendo la frase más famosa de La ciudad y los perros. No la busquen en la novela.

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Me pongo pragmático

Mi señor Francesco Petrarca (de www.nalocos.blogspot.com)

Mi señor Francesco Petrarca (de http://www.nalocos.blogspot.com)

M.P.G.- … en fin, que por una parte está la relación (y la diferencia) entre autor real, narrador y personaje en la novela; y por otra la diferencia (y la relación) entre la realidad y la ficción. ¿Entiendes?

F.E.- Sí, profe, entiendo. Pero resulta muy complejo…

M.P.G.- ¡Claro que es complejo! Pero gracias a que es complejo tiene trabajo pobre gente como yo. ¿Te das cuenta?

Campus horribilis

BabelTermino Esa horrible fortaleza, de C.S. Lewis, y con ella su “Trilogía cósmica”. Un intento, por medio de recursos de la ciencia-ficción –viajes por el espacio exterior, y también en el tiempo-de profundizar en sus ideas sobre la relación entre mito y realidad.* Sigue leyendo

Trabajar “de sentío” o el peso de las letras

El antiguo respeto del trabajador manual hacia la labor intelectual y las personas de (no simplemente “con”) estudios va más allá del prestigio y hasta la preponderancia social que otorgaba el título académico. Sigue leyendo

Que viva Crichton

Aunque por razones profesionales y personales uno tiende a echar pestes de los bestsellers y del padre que los engendró (ya hablaremos otro día de eso), revivo estos días el placer con que allá por los 90 leí unas cuantas novelas de Michael Crichton. Parque Jurásico me interesó desde antes aún que Spielberg se metiera a explotar a los pobres animalitos del Cretácico, con irreversibles consecuencias para nuestra cultura audiovisual, no todas malas. Esfera infundía un terrible suspenso a un viejo tema de la ciencia-ficción culta (Solaris, de Stanislav Lem) o de culto (Planeta prohibido, leo que de Fred M.Wilcox). El gran robo del tren era un misterio “victoriano” sin el enredo de los de Wilkie Collins o de Sherlock Holmes, pero donde el lector presenciaba, desde el reverso y con viva simpatía por los geniales delincuentes, al planeamiento y ejecución de un crimen parece que verídico. Sigue leyendo