Grillos como flechas

Bichos

No olvido todavía la plaga de grillos. Por las noches sobre todo, cuando formaban sus enjambres, sobre todo alrededor de las farolas, y se arrojaban feroces sobre los paseantes. Chillaban algunas estudiantes y todo era un sacudírselos de la ropa y hasta del pelo y de la cara. En una semana nos libró de ellos el don de las garzas. Yo luego he recordado que uno de mis héroes lo pasó peor todavía por culpa de bichos tan sociables:

Acuérdome que cuando estábamos peleando en aquella escaramuza, que había allí unos prados algo pedregosos, e había langostas que cuando peleábamos saltaban y venían volando y nos daban en la cara, y como eran tantos flecheros y tiraban tanta flecha como granizos, que parecían eran langostas que volaban, y no nos rodelábamos, y la flecha que venía nos hería, y otras veces creíamos que era flecha, y eran langostas que venían volando: fue harto estorbo.

(Bernal Díaz del Castillo, Historia verdadera de la conquista de la Nueva España, IX)

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El racismo en los tiempos del biberón

Princesas Saga

Échenle la culpa a La mancha humana, que como buena experiencia artística he seguido teniendo presente considerable tiempo después de haberla terminado de leer. O a que haya vuelto a tropezarme con algún folleto navideño de Saga Falabella, con aquella propaganda de niñas rubitas que provocó una polémica más estúpida que ociosa. En todo caso, comparto aquí tres vivencias del racismo que en racimo se me han venido a la cabeza, e involucran de tal o cual manera al sector de la sociedad más frágil, adorable y cuchicuchi. Sigue leyendo

La nación y otros achaques

s comunes

En Perú no logro pasar por peruano, ni aun después de pasado un cubo de años (33). Tampoco es que lo intente: con mi DNI me basta.  Sigue leyendo

Lo improbable

Ola

Aunque a veces amenazo a mis alumnos, exhibiendo los colmillos, con que van a soñar conmigo si no cumplen como buenos estudiantes, nunca he pensado seriamente que fuera a suceder tal cosa.

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