Cuarta pared, casi secreta

155911_4633040155796_1691792444_nTiene algo de clandestino: en el salón de una antigua casona, para unos pocos espectadores (paraíso cerrado para muchos, como dijo mi paisano Soto de Rojas) a quienes se dirigirán los artistas al final de la representación, y puede que algo también durante ella. Sin más decorados que la misma ilusión que crean sus gestos, sus palabras, su vestuario, más la música y la danza que acompañan la acción o se integran en ella. La historia central –la accidentada excursión por el río de la linajuda señorita y su humilde pretendiente- está construida a la perfección. Como prólogo y epílogo, simpáticas escenas locales que encierran algo de melancolía por un mundo rural cada vez más raro para los piuranos de hoy, que apenas lo logran apreciar vivo –o disecado- gracias a la literatura, el arte o los espectáculos folklóricos.

Estarán todo el mes de diciembre: créanme que se van a divertir mucho.