El Cristo de los gitanos, en versos

Me pasé años pasando frente a él, domingo y fiesta de guardar tras otra, hasta enterarme de que era él, el de la procesión del Sacromonte en Semana Santa. Aquella perfecta imagen del Crucificado, con sus característicos cuatro clavos, era una talla de José Risueño, obra del mejor barroco granadino (que es del mejor barroco hispánico). Le rendían homenaje  versos de un entrañable poeta local, que nunca dejé de releer. Sigue leyendo

Anuncios