Lecturas originales

De golpe y pinchazo, la Eneida termina con Turno, rey de los rútulos, vencido a los pies de Eneas. Cuando Turno ruega por su vida, el héroe se siente inclinado a perdonarle, que para algo le llaman el Piadoso. Sin embargo, al reconocer entre los arreos del rútulo el tahalí que perteneció a su amigo Palante, Eneas monta en cólera y “le hunde furioso en pleno pecho la espada. Mucho mejor para su conciencia resulta la versión del episodio que me encuentro mientras corrijo un examen: dudando Eneas si perdonar o no, Turno le ataca con un puñal que tenía oculto, y el Piadoso no tiene más remedio que matarlo en legítima defensa. Sigue leyendo

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