Samsa y compañía

(Avisé: aquí un par de respuestas que envié en su día acerca de La metamorfosis de Kafka)

Kafka_portrait

¿Qué aspecto de la obra resaltaría y por qué?

Destacaría su efectividad a diferentes niveles de comprensión. Para empezar, lo podemos leer perfectamente como un “simple” relato de horror. Un hombre cualquiera se despierta una mañana y descubre haberse transformado en un insecto monstruoso. A partir de ahí, se incrementa la sensación de angustia no solo por la vida que se ve obligado a llevar el pobre Gregor Samsa y cómo se deteriora su relación con quienes le rodean, sino además por lo inmotivado de esa situación. La metamorfosis sigue la lógica de las pesadillas, o sea ninguna: no la ha provocado ninguna acción exterior como un maleficio, que es lo que sucede en los cuentos de hadas o en los relatos de ciencia-ficción. Lo desconocido, lo invisible, es siempre mucho más inquietante que aquello que tiene forma y causa definidas (que, en cambio, puede ser más espectacular o más repulsivo). Sigue leyendo

Una lectura pa morirse

Tampoco voy a hacer una crónica del recital de la pasada víspera de Todos los Santos. Pese a retrasos, cumplió con el muy atento público, y la ambientación fue un acierto sin recurrir a estridencias. Se leyó a algún autor contemporáneo, pero tuvieron más presencia clásicos como Edgar Allan Poe, reconocido maestro del género terrorífico, o Rubén Darío, genial poeta pero menos conocido como autor de cuentos de escalofriante poesía como el relato que se leyó en el Clandestino, ThanatopiaLo enlazo para quienes quieran, como decía Borges, “revivir aquellos deleitables terrores”.

Lectura de “Thanatopia”. Créanme que la chela, o sea la birra, era necesaria para la puesta en escena.