Apunte de la semana pasada

Garzas junio 2017

Foto de Jorge Losada Quintas

Piensas que el mundo no cambia,
y un día encuentras tu campo
todo nevado de garzas.
Anuncios

Tres poemas (y míos)

Fábula 36Escribo muy poca poesía. De proponérmelo, sería capaz de escribir todavía menos. Estos versos son de los más nuevos míos, o sea no tan viejos, y los dejé salir en la Fábula donde me estrené como poeta impreso. Espero que agraden a mis lectores: a mí no me acaban de convencer el título del primero, ni la larga cabellera del segundo, pero bueno, salieron así. En cuanto al tercero, prolonga mi pequeña obsesión mobiliaria.

Reúno más versos dispersos

De revistaecclesia.com

De revistaecclesia.com

Hoy, un collage bíblico (Génesis, Tobías y Evangelio), con algo de Melville y de Chesterton y de alguna cosa más. En tertulia, fue acogido con un silencio que no quiero interpretar, pero bueno, lo publicaron. Por mi parte, me quedé no poco ancho cuando lo escribí, si bien no completamente como se ve en los comentarios. El título también me parece que lo debiera haber trabajado más.

Bestiario navideño

(Collage)

Adoración

Hoy mismo queda fuera de todas las justicias

despreciar como un perro al cinocéfalo,

o poner envidiosas zancadillas

al esciápodo raudo de pies como sombrillas.

Ay de aquel que, tras pasados estos días de alba nueva

vuelva a mirar a los blemias por encima de hombro alguno,

o, por más que se remita a Alejandro y Aristóteles,

moteje nunca más de monstruo a nadie.

Tres sabios han cruzado el siempre extraño Oriente

al paso sigiloso que nacen las estrellas,

camino de la tierra en que, aguardando

que una gota de sangre le regrese

el soplo luminoso de su origen,

yace la calavera de Adán, padre de todos.

De amicitia (antiqua)

En la Universidad de Granada, durante una conferencia de hace años, cierto importante catedrático peruano lanzó a los estudiantes una inolvidable advertencia: “Aléjense de los amigos de la infancia, ¡son lo peor que hay, porque piensan que lo conocen a uno!”. (Era a propósito de Rubén Darío y su fúnebre reencuentro con Nicaragua, su país de origen).

Tiempo después, me tropiezo con la misma idea, algo más serenamente razonada, en Julián Marías, Una vida presente (Páginas de Espuma, 2008, p. 91):

Siempre he pensado que cuando se dice “somos amigos desde la niñez: amigos íntimos” se comete un error. Los amigos de la niñez son previos a la verdadera intimidad; solamente en la adolescencia y primera juventud se descubre esa zona de la vida y se adquieren amistades que lleguen a ella. A veces las infantiles se ‘revalidan’ y adquieren intimidad, pero son nuevas amistades, aunque no lo sean los amigos.

Yo, por mi parte, ya había dedicado versos una vez al desvanecimiento de las amistades juveniles. No recuerdo si bajo el estímulo de alguna vivencia concreta, o simplemente melancólico por la hostilidad y desconfianza que, en la continuación de Los tres mosqueteros, encontraba reinando entre los queridos héroes de Dumas. Tal vez lo primero, pero revelado por lo segundo, como suele funcionar el conocimiento literario.

Aquellas mascotas

Don Quijote advertía a don Lorenzo, el estudiante que se empeñaba en ser poeta para preocupación de su padre, que podrá ser famoso si se guía más por el parecer ajeno que por el propio, porque no hay padre ni madre a quien sus hijos le parezcan feos, y en los que lo son del entendimiento corre más este engaño. Saco esto no por lo de la fama, que nunca me dio muy fuerte y se me curó más bien pronto, o por lo del parecer ajeno, que deseo agradecer, sino por ese exceso de benevolencia que entraña la “paternidad del entendimiento”. Sigue leyendo