El español de la historia

Iñigo de Loyola herido

Era difícil de imaginar hace unos años la abismal bajada que habría de sufrir Juan Carlos I en la estima de su pueblo. Como prueba ejemplar, aquella encuesta ciudadana que, ignorando los siempre antidemocráticos procesos de estudio y discusión, proclamó al hoy jubilado monarca como el español más importante de la historia.
La posible perplejidad ante esta interpretación de un milenio de existencia se convertía en legítimo bochorno cuando se atendía a muchos de los siguientes clasificados del concurso de miss Popularity. Sobre todo, claro, porque mis favoritos no habían sido tan votados como yo hubiera querido. De hecho, este sondeo para el que jamás fui sondeado me invitó a entretenerme un rato pensando cuál hubiera sido mi respuesta. A falta de imaginación para criterios positivos, recurrí a los negativos, es decir, ¿la ausencia de qué español hubiera conllevado, para el mundo de hoy, mayor y más variado número de ausencias? Sigue leyendo