Los otros, el mismo

Mi yo actual a menudo se pone a conversar con sus amigos de hace veinte años. Hay que ver cómo el tiempo les ha quitado la razón.

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El sueño de una noche de otro día

Centauro

De http://blogdehistoria.info/centauros-los-maestros-de-los-heroes/

—¿Y no sabes montar a caballo?
—¿Para qué? ¿No ves que soy un centauro?

Adéu marcians

Otro texto microcuento, más bien nanocuento, que me dejó bastante orondo y que creía perdido para la red, hasta que lo encontré la copia entre mis archivos de imágenes

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Tiempo de vacaciones

Tal vez fuera tan solo por el ocio dilatado de unos días en el campo, un activo “dolce far niente” en que había que ocuparse de muchas cosas pero de cada una a su propio ritmo. Sin duda influyó también el cambio de hemisferio, más que por el jet lag inicial, por las horas increíbles hasta las que, lejos de la línea del ecuador, el sol seguía alumbrando. Hubo algo más: haber pasado ese verano extra con conexión muy limitada a celulares, televisores y otros cacharros de pantalla, apenas compatibles con una rutina paleolítica en el mejor de los sentidos, gobernada por las tripas y la luz solar.

Pasé también bastante tiempo junto a niños. Baños, paseos, relatos, cenas, juegos con personas para las que solo existe el tiempo presente.

En fin, que a lo largo de la sonora tranquilidad de las vacaciones, solo había unas palabras capaces de generar alrededor un silencio incómodo, igual que el que habría levantado un breve disparo. Siempre había alguien a quien las circunstancias convertían en aguafiestas y preguntaba “¿Qué hora es?”.

Nada se está quieto

(Manuel Ballesteros, Saberlo antes, Barcelona, Alrevés, 2010. 127 pp.)

Conocía yo de hace tiempo la buena poesía de Manuel Ballesteros (desde sus libros Invitación al viaje, de 1995, y El amanecer de la alabanza, con el que ganó el premio Ateneo Jovellanos de poesía)*, y cuando llevaba tanto tiempo sin saber de él, heme aquí repasando un nuevo libro suyo, pero de cuentos, al que debo deliciosas horas de vuelo hace unos meses, entre el Cusco y Piura. Sigue leyendo