De cómo mi hija parece haber asimilado a su manera que los libros aportan ilustración al ser humano y disipan las tinieblas de la ignorancia

Papá, vamos a la brilloteca.

Anuncios

Maravillas del lenguaje: una joven cosmopolita se encuentra con el difícil capricho, a sus casi cuatro años de edad, de comunicar que desea llevarse al colegio de merienda una tostada con aceite de oliva, y se sale con la suya

Mamá, yo quiero esa cosa que se come en España con una cosa dorada.