Como en casa no se lee en ningún lado

Se acerca el comienzo de un nuevo curso escolar, así que estoy teniendo que exponer mi vida a los graves peligros del contagio para salir a comprar los útiles requeridos por el colegio. Al regreso de una de mis expediciones, asado de calor y con la boca llena aún de mascarilla, doy pie al siguiente diálogo:
YO: Traigo un libro para Hija Mediana.*
ELLA (con alborozo): ¡Un libro!
YO: Sí, uno de los del plan lector.
ELLA (desilusionada): ¡Del plan lector!
Piensen lo que quieran los lectores, pero yo no me puedo sentir más halagado. A ocho años de distancia, parece que algo he estado haciendo un poco bien.

Es que mandan cosas muy ricas en valores (salvo literarios y gramaticales)

*Mi manera de pixelarla, porque es menor de edad.

Lo que van a leer

[¿Demasiada prisa por volver al trabajo? Lee en El Tiempo de ayer la versión resumida, TE ADVIERTO que más sosita.]

El Tiempo (Piura) 13-1-2013

Mi hija mayor ha empezado a ir al colegio. De momento al curso de verano, que el de verdad empieza en marzo. La proverbial zancada de la memoria el primer día que la acompañamos a la puerta (parece que fue ayer que era bebé, etc.), se quedó en poca cosa cuando me puse a imaginar los años venideros.

Es el de abajo. El de arriba, por suerte no se ha dado el caso.

El de arriba, por suerte no se ha dado el caso. El de abajo, bueno… tú sigue leyendo.

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