Diez años de “La pasión”

caviezel

La pasión ha vuelto en estos días a la pantalla chica, embutida como en mal jamón de York junto con el habitual revoltijo televisivo de Semana Santa (ingredientes: cualquier película en la que haya romanos o señores con faldita que se les parezcan). Este filme de Mel Gibson, aparte de plantar un último hito en su género, se convirtió en signo de contradicción y piedra de escándalo por una pila de razones. La acusación más difundida por sus detractores fue la de que “incitaba al odio”; paradójicamente, creo que no les faltaba razón porque pocos cineastas habrán sido más odiados que Gibson a causa de esta cinta. Sigue leyendo

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