Rubén, admirable

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Como caricatura que a mí me parece amable, Valle-Inclán retrató en Luces de bohemia un Rubén Darío a quien no se le caía el “¡Admirable!” de la boca. Bien por quien era capaz de admirarse ante la menor trivialidad, en lugar de como Valle hacer un guiñol de las mayores tragedias. Sirva esta foto para para introducir mi última recomendación en Castellano Actual, y también para acompañar la reciente de don Juan Valera, quien involuntariamente fue gran padrino literario del cisne de Nicaragua.

Un novelista español del siglo XIX que profetizó ocurrencias litúrgicas del catolicismo del XX

Don Juan Valera (impensable quitarle el "don")

Don Juan Valera (impensable quitarle el “don”)

A las diez se cantó la misa mayor con órgano, que le hay allí muy bueno, y no sucede lo que en Tocina y en otros lugares de la Andalucía Baja, donde dicen que a falta de órgano tocan la guitarra en la iglesia. De esto no respondemos. Puede que sea calumnia. Lo contamos porque lo hemos oído contar.

(Juanita la Larga, XVI)