‘La diligencia’ cumplió años (con regalo para mí)

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Por supuesto, me doy cuenta de que no se trata de una expresión tan ingeniosa como para que solo pudiera habérseme ocurrido a mí en todo el siglo XXI, pero permítanme hacerme la ilusión de que la voluminosa cadena SER me tomara prestado para su reportaje el título de un artículo de hace cinco años en la modesta prensa piurana. Vanidad, divino tesoro (y no es la primera vez que me pasa).

Lo que importa, en todo caso: que el recuerdo de la fecha nos dé la oportunidad de embarcarnos (una vez más, si se da el caso) en una de las grandes películas de la historia del cine.

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“McLintock!”, parodia y homenaje

McLintock

A partir de los años 60, en una época en que el western clásico y heroico declinaba frente a la suciedad y el cinismo de Sam Peckinpah o Sergio Leone, la cara amable del género encontró una nueva forma de expresarse en la comedia. Javier Urkijo* cita algunos ejemplos, de los cuales el más digno de recuerdo me parece Butch Cassidy and the Sundance Kid (en España, Dos hombres y un destino (1969). Sigue leyendo

El séptimo pasajero

Vivía yo una rara tarde de domingo. Ociosina como las de otros tiempos, de esas en las que solo me tentaba el pasármela tumbado cual caimán en plena digestión.

Sin embargo, acostumbrarse al dolce far niente cuesta más de lo que parece. A los pocos minutos me hormigueaba un vago sentimiento de culpabilidad, en forma del eco de la voz de mi mamá. Allí estaba, repitiéndome aquella sabia consigna del catecismo escolar:

“Contra pereza, diligencia”.

No pude más. Me levanté heroicamente del sofá –a ver quién dice que no a esas voces o esos ecos– y metí en el reproductor de DVD La diligencia de John Ford. Otra vez repatingado en el sofá, di al play. Sigue leyendo

Algo sobre “La diligencia”

la Diligencia Semana (Piura) 18 mayo 2014

Este artículo del otro día es de contenido general. En el tintero me dejo alguna reflexión más propia y personal, para publicar otro día aquí en mi territorio donde puedo abusar más que en el Semana de la paciencia de mis lectores. Agrego el video con los famosos cinco segundos (16-21)  que hicieron entrar a John Wayne a la historia del cine. En cambio, la foto que me han puesto en el periódico es más bien de las postrimerías de su carrera, creo que en la película True Grit que en España se conoció como Valor de ley, buen juego de palabras, mutado para nuestra América en un brillante Temple de acero.

A propósito, debo aclarar a quienes me lean desde España que Más corazón que odio, título que suena a telenovela, se llama rimbombantemente en su país Centauros del desierto, que poco sugiere del contenido de la película como lo hace el original The Searchers (¿podría haber sido Los perseguidores?). En cuanto a Un tiro en la noche, no es otra que El hombre que mató a Liberty Valance.