El Cristo de los gitanos, en versos

Me pasé años pasando frente a él, domingo y fiesta de guardar tras otra, hasta enterarme de que era él, el de la procesión del Sacromonte en Semana Santa. Aquella perfecta imagen del Crucificado, con sus característicos cuatro clavos, era una talla de José Risueño, obra del mejor barroco granadino (que es del mejor barroco hispánico). Le rendían homenaje  versos de un entrañable poeta local, que nunca dejé de releer. Sigue leyendo

Anuncios

De tenorcillos huecos

Serrat Machado
No importa cómo, cuándo, dónde ni el motivo; tampoco si es verdad verdadera o bien me invento alguna cosa. Yo solo cuento cómo, reuniendo alumnos voluntarios para participar en un recital de poesía, entre los espontáneos hubo quien se ofreció a leer cierto poema de Antonio Machado titulado “Caminante, no hay camino” (sic). Creo que se olvidaba de la coma, y estoy convencido de que el texto así encabezado era desusadamente largo para quien conociera la brevedad de los Cantares del poeta sevillano.

Sigue leyendo