El divino gordito

Comparto con mi santa esposa, entre otras, la pasión por las películas de Hitchcock. Tomo prestado para el título de esta entrada el sobrenombre que a sir Alfred le pusieron los grandes Faemino y Cansado, no tan popular como el de “mago del suspense” pero igualmente definitorio.

El estreno del “biopic” de Sacha Gervasi nos llevó a dejar a las niñas por unas horas para plantarnos en la poco concurrida sala de cine. Unas notas que tomé más tarde crecieron lo bastante como para mandarlas al periódico; aun así, supongo que por razones de diseño de página, no apareció una nota al pie en la que hacía mi ensayo de interpretación de la crítica cinematográfica popular:

Se mueve entre “mal, es una película muy lenta” y “chévere, tiene buenos efectos”. Quien ose salirse de ese marco, tal vez sea considerado medio raro.

Un retrato de Hitchcock

Y bueno, aquí está. No es una gran película, en conclusión. Ni falta que le hace.

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