‘El último’ de Murnau: milagro en el Atlantic

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Der letzte Mann, película de F.W. Murnau de 1924, cuenta  una historia tan sencilla como melodramática. El portero del lujoso hotel Atlantic vive orgulloso de su profesión, atendiendo exquisitamente a sus opulentos huéspedes. El actor que lo encarna es Emil Jannings, quien, como en el personaje que encarnaría años después en El ángel  azul, emana una autoridad destinada a degradarse. Del hotel al modesto barrio donde vive, siempre porta con orgullo algo infantil su imponente uniforme, mientas que sus vecinos lo respetan hasta la devoción. Sigue leyendo

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Regreso a Hills End

Siete chicos
Lluvias como las de estos días, encima lo que está cayendo ahora en Colombia, y la imaginación literaria lleva forzosamente a Gabriel García Márquez, a Cien años de soledad o al “Monólogo de Isabel viendo llover en Macondo”, aunque este transmita más una profunda sensación de atonía vital que de cataclismo social.
Ahora bien, será porque llegó mucho antes a mi vida que recuerdo mucho mejor una de mis novelas favoritas de la infancia. Siete chicos de Australia, de Ivan Southall, estaba publicada en la colección Cuatro Vientos de la editorial Noguer, así que lo más probable es que ya no sea nada fácil de encontrar.* El título, por otra parte, llamaba a la confusión con el clásico decimonónico de Los siete pequeños australianos de Ethel Turner, si bien esta obra tampoco era muy conocida en España. Quizá en la editorial pensaron que el título original, Hills End, no era ni sugestivo ni fácil de traducir.

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La evangelización de las indias (con minúscula)

Doña Francisca Pizarro Yupanqui

Doña Francisca Pizarro Yupanqui

Una de las entradas con más éxito en mi blog, si las estadísticas no mienten, es la de “Un caso espeluznante” etcétera. Supongo que más por el tremebundo título, las sugerentes palabras clave y la preciosa ilustración que por el verdadero contenido de la anécdota. Si alguno llegará luego a sentirse decepcionado tras leer la entrada, ya no sé.

Un poco yéndome al otro extremo, es decir al de la autoridad de la mujer americana en tiempos coloniales no para someterse si así le venía en gana, sino también para emanciparse, trasladaré aquí otra curiosa cita. Sigue leyendo