En el principio fue un sapo: sobre Kenneth Grahame y J.R.R. Tolkien (y 4)

1. Vuelta a El viento en los sauces (y a Tolkien)

2. Progreso amenazante, magia ancestral

3. La peligrosa tentación del viaje.

4. Hidalgos y compañeros.

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Las “víctimas” de la fiebre andariega, tanto entre los hobbits como entre los animales parlantes, responden en general a un mismo perfil humano o social. Salvo rara excepción, unos y otros son un trasunto del esquire inglés: llamémoslos hacendados, hidalgos o “rentistas” que disfrutan –salvo el Sapo- de un ocio fácil de llenar. La escritura y el excursionismo, visitas y meriendas, parecen ser sus principales ocupaciones, aparte del cuidado de su propia hacienda que se sobrentiende.[1] Sigue leyendo

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La Odisea, poema de la hospitalidad

(Pedazo de conferencia en el Ilustre Colegio de Abogados de Piura, el pasado 26 de mayo)

Ulises y los pretendientes (de ual)

De los poemas de Homero, la Iliada es un texto de ecos culturales más antiguos que su presunta continuación. En el poema de la guerra de Troya y de la cólera de Aquiles, los dioses se muestran no diré que desinteresados del destino de los hombres, pero sí que interesados en él de una manera caprichosa. Podríamos ver allí un reflejo del paganismo más esencial, en que las fuerzas naturales son tan indiferentes a la interioridad del ser humano como implacables al reclamar lo que les corresponde.

De la Odisea, aventura particular frente a la gran empresa “nacional” de Troya, nos interesa en cambio que los dioses aparecen como garantes de la moralidad, las leyes y la convivencia. Ya no son meros ejecutores de un arbitrario destino superior a sus fuerzas, ni tampoco indiferentes al peso moral de las acciones humanas. En el primer canto del poema, donde los dioses deciden de común acuerdo favorecer el retorno de Ulises, el propio Zeus se lamenta de la siguiente manera:

¡Ay, ay, cómo culpan los mortales a los dioses! Pues de nosotros, dicen, proceden los males. Pero también ellos por su estupidez soportan dolores más allá de lo que les corresponde.

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