Sinestesia

Nadie alumbra greguerías mejor que los niños, hasta el punto de que muchos no pueden resistir el pasarlas por escrito, con o sin glosa, y menos aún en estos tiempos de redes sociales. Es lógico. Peor me sienta el que algunos se pongan a vender libros con esas recopilaciones, aunque sea solo por la típica razón del despechado de que eso lo hace cualquiera.
Gratis, yo ensarto aquí para que no se olvide esta última de mi primogénita que, ante las interferencias telefónicas mientras trataba de hablar con su abuela, le informó de que se escuchaba pixelado.