Paternidad y enseñanza

(o Hacer tradición del plagio)

Revista Amigos 80, p. 88

Revista Amigos 80, p. 88

No creo que yo vaya a ser el único: hay muchas personas que tienen su frase. Esta a veces se queda en idea fija, pero se reformula con ufanía y, durante un tiempo que puede llegar a ser muy largo, no se pierde oportunidad de meterla en el discurso. La consumación de la ufanía llega cuando, por fin, se logra colar la frase o pensamiento en los tipos de la imprenta.

Ahora, que en mi caso, cuán presto se va el plazer dijo Manrique. Sigue leyendo

Remolinos sobre un cardenal

Cardenal de RafaelUna foto de mi última entrada atestiguaba un curioso remolino temporal, gracias al cual un escultor de los mayas precolombinos había estampado el perfil de Miguel Ángel Asturias, su grande cantor del siglo XX. Hoy presento otras dos posibles pruebas de lo relativo que resulta esto del ayer y el hoy: una, el retrato que hizo Rafael Sanzio del actor Adrien Brody (nadie se ha puesto de acuerdo sobre la verdadera identidad del modelo, y por algo será); otra, un abuelo llevándole la contraria a su nieto a propósito del mismo cuadro… y con sesenta años de anticipación. Sigue leyendo

Lo enorme, inerme

Así la muestra Rubens

Así la muestra Rubens

La de los tres Reyes Magos fue una inmarcesible epifanía. Esto entró en la conciencia humana cuando Gaspar, Melchor y Baltasar se postraron ante el Niño: la idea de que el signo más alto de la civilización se muestra en el respeto hacia las jerarquías inermes.

[Eugenio d’Ors, “Epifanías”, en Novísimo glosario]

Lecciones del Escorial (y del Barroco)

Catedral de Santiago de Compostela (fachada del Obradoiro)

Catedral de Santiago de Compostela (fachada del Obradoiro)

Nos lo enseñaban a todos en Historia del Arte durante la secundaria: el Barroco, aquel estilo recargado y ostentoso en las palabras y en las formas, era el arte derivado de la Contrarreforma.

Lo copiábamos disciplinadamente en el cuaderno y ya sabíamos qué contestar si nos lo preguntaban. Todo aquel aparato artístico del siglo XVII debía proceder de la necesidad de favorecer una religiosidad emotiva, o bien de hacer accesible la explicación de una fe cuyos textos fundamentales no lo eran. Sigue leyendo

Un filósofo inglés habla hace un siglo de su patria y uno como que se pone a pensar en la España de un siglo más tarde

Bertrand Russell

Hará una docena de años, visitó a España por primera vez el famoso filósofo y matemático Bertrand Russell. Tuvimos el honor, en esta ocasión, de tratarle a manteles. Y no dejamos de aprovechar la feliz coyuntura para saber por él de ciertas oscuras cuestiones, que nos importaban o intrigaban.

–¿Cómo es –le preguntamos, por ejemplo— que no se oye decir de republicanos en Inglaterra? ¿No los hay?

–Los hay –contestó–. Yo mismo, para no ir más lejos. Sólo que los republicanos ingleses le damos una gran importancia a una reforma que haría que la diplomacia no fuese secreta y una importancia mínima, al contrario, al hecho de que se marche el rey.

Convenía averiguar y no discutir. Pasamos, pues, a otro asunto:

–¿Qué opina usted de la cuestión irlandesa?

–Por mi parte –contestó el filósofo–, yo les daría en seguida la independencia a los irlandeses, a ver si, por fin, eran capaces de hablar de otra cosa.

[Eugenio d’Ors, “Dublín”, en Glosas desangeladas (1932)]