Aquellas mascotas

Don Quijote advertía a don Lorenzo, el estudiante que se empeñaba en ser poeta para preocupación de su padre, que podrá ser famoso si se guía más por el parecer ajeno que por el propio, porque no hay padre ni madre a quien sus hijos le parezcan feos, y en los que lo son del entendimiento corre más este engaño. Saco esto no por lo de la fama, que nunca me dio muy fuerte y se me curó más bien pronto, o por lo del parecer ajeno, que deseo agradecer, sino por ese exceso de benevolencia que entraña la “paternidad del entendimiento”. Sigue leyendo