Adéu marcians

Otro texto microcuento, más bien nanocuento, que me dejó bastante orondo y que creía perdido para la red, hasta que lo encontré la copia entre mis archivos de imágenes

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Poca vida en el espacio

Me cae en las manos un curioso librito de hace un par de siglos: Exámenes de Matemáticas que sufrieron (sic) los alumnos de la clase de la Real Maestranza de Caballería de Granada el día 25 de agosto de 1806, amenizados con una Oración inaugural, y varias piezas de Eloqüencia y Poesía.* Un acta que promete ser tediosa lectura, aunque probablemente no le vaya en zaga ningún acto académico actual, y eso que todos parecen haber extirpado la poesía de sus programaciones.

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‘Blade Runner 2049’, sin problema

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Visto lo que he visto, la mejor secuela de cine de ciencia ficción del año ha sido Blade Runner 2049, a la que me acerqué lleno de escepticismo. Me olí, de todos modos, que la película iba a ser una experiencia distinta a la del cine de consumo más rutinario cuando comprobé los poquísimos espectadores que ocupaban la sala, algunos de los cuales -Deo gratias- prefirieron marcharse como a la media hora (por lo que no debería llamarlos espectadores, sobre todo a uno de ellos por su porcino desprecio a la concentración ajena). El título fue pronto retirado de los carteles piuranos, así que no me apresuré a reseñarlo para la prensa.

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“The Last Jedi”, insípidas sorpresas

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Escribo mis impresiones sobre Star Wars VIII con cierta desgana que empieza en su mismo título, el cual me cuesta recordar. Lo mejor de la película reside para mí en que, desde luego, nadie podrá decir que la trama tiene giros previsibles: el guion burla de manera continuada todo lo que el espectador se pueda estar esperando, en especial aquel que muerde confiadamente la carnada de las esperables citas a otras películas anteriores de la serie, cuya original cinefilia es cada vez más exclusivamente autorreferente. Si hubo una expectativa que se viera plenamente confirmada por mi parte, esa fue la mía de hace dos años a propósito de El despertar de la fuerza sobre la autosuficiencia educativa de la heroína y el diseño del héroe varón y patoso como personaje-tipo.

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Recomendación: “La invención de Morel”

He tenido que releer La invención de Morel en el contexto adecuado, o bajo la presión adecuada (¿qué decir que no me suene a repetido?), para ver allí reflejados los extremos de la autobiografía, autoficción y hasta automentira digital. Desde el Morel que espera sobrevivir perpetuando sus recuerdos en 5-D, hasta el Fugitivo que los falsifica.

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Y algo más sobre el asunto

Star Wars III 3/4

Roge One
Ya está bien: vamos a hacer por una vez en este año crítica seria y erudita,* por muy tarde que sea y aunque buena parte de lo que cabe decir esté ya dicho, con su mejor tino y mejor prosa, en La mano del extranjero.
Sobre la tardanza, no sé si a estas alturas se habrá desvanecido de la memoria de los espectadores el efecto que le dejó Rogue One (este desvanecimiento acabó siendo la peor crítica que escuché del Episodio VII de 2015). Yo, como soy un seguidor moderado de la saga, he permanecido siempre relativamente indiferente a toda la subcreación generada por las películas: ni ewoks, ni series televisivas de Rebels, clones, etc. Pero aquí sí piqué el anzuelo. Sería por su estrecha vinculación con los episodios clásicos, o quizá por la nueva esperanza que ha supuesto Abrahams para la estética de la películas. Por no mencionar que, descartada Moana/Vaiana (me divorcié del Disney canónico en los 90, definitivamente ofendido por Hércules), algún plan había que hacer en familia entre Año Nuevo y Reyes.

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Por un cambio de régimen

De régimen LITERARIO, quiero decir. (Qué pesado de hombre, que se mete en todas partes).

De régimen LITERARIO, quiero decir. (Qué pesado de hombre, que se mete en todas partes).

De satisfecho paso a hastiado con mi dieta antiliteraria de lecturas. Necesidad acuciante de algo de belleza, algo de imaginación, algo de exigencia. Así pues, me meto con libros de ejecución más artística y subjetiva, pero (siguiendo las prevenciones de Platón, San Agustín y la Clodia de Los idus de marzo de Wilder), evito las ficciones.

Solo ensayos, y solo poesía. De momento, nada de historias inventadas, porque últimamente me basta con las mías reales.