‘The Arrival’: asincronía y eternidad

(Alerta, destripoilers)

Con el retraso debido veo La llegada de Denis Villeneuve, el mismo afortunado director de Blade Runner 2049. Para mi magra perspectiva, la película supone un hito, en lo que se refiere a narradores no fiables (si es que se puede hablar de narrador en el cine), equiparable a Stage Fright de Hitchcock. Ya no es que las imágenes del recuerdo del “narrador” representen el relato de un mentiroso, o bien hechos imaginarios que no llegan a verificarse: en este caso, muestran anticipaciones que, no obstante, el espectador no avisado interpretará rutinariamente como recuerdos. 

Sigue leyendo

Adéu marcians

Otro texto microcuento, más bien nanocuento, que me dejó bastante orondo y que creía perdido para la red, hasta que lo encontré la copia entre mis archivos de imágenes

320103_510254452334457_1968653755_n

Poca vida en el espacio

Me cae en las manos un curioso librito de hace un par de siglos: Exámenes de Matemáticas que sufrieron (sic) los alumnos de la clase de la Real Maestranza de Caballería de Granada el día 25 de agosto de 1806, amenizados con una Oración inaugural, y varias piezas de Eloqüencia y Poesía.* Un acta que promete ser tediosa lectura, aunque probablemente no le vaya en zaga ningún acto académico actual, y eso que todos parecen haber extirpado la poesía de sus programaciones.

Sigue leyendo

‘Blade Runner 2049’, sin problema

Cartel Blade Runnmer 2049
Visto lo que he visto, la mejor secuela de cine de ciencia ficción del año ha sido Blade Runner 2049, a la que me acerqué lleno de escepticismo. Me olí, de todos modos, que la película iba a ser una experiencia distinta a la del cine de consumo más rutinario cuando comprobé los poquísimos espectadores que ocupaban la sala, algunos de los cuales -Deo gratias- prefirieron marcharse como a la media hora (por lo que no debería llamarlos espectadores, sobre todo a uno de ellos por su porcino desprecio a la concentración ajena). El título fue pronto retirado de los carteles piuranos, así que no me apresuré a reseñarlo para la prensa.

Sigue leyendo

“The Last Jedi”, insípidas sorpresas

Últimos Jedi.jpg

Escribo mis impresiones sobre Star Wars VIII con cierta desgana que empieza en su mismo título, el cual me cuesta recordar. Lo mejor de la película reside para mí en que, desde luego, nadie podrá decir que la trama tiene giros previsibles: el guion burla de manera continuada todo lo que el espectador se pueda estar esperando, en especial aquel que muerde confiadamente la carnada de las esperables citas a otras películas anteriores de la serie, cuya original cinefilia es cada vez más exclusivamente autorreferente. Si hubo una expectativa que se viera plenamente confirmada por mi parte, esa fue la mía de hace dos años a propósito de El despertar de la fuerza sobre la autosuficiencia educativa de la heroína y el diseño del héroe varón y patoso como personaje-tipo.

Sigue leyendo

Recomendación: “La invención de Morel”

He tenido que releer La invención de Morel en el contexto adecuado, o bajo la presión adecuada (¿qué decir que no me suene a repetido?), para ver allí reflejados los extremos de la autobiografía, autoficción y hasta automentira digital. Desde el Morel que espera sobrevivir perpetuando sus recuerdos en 5-D, hasta el Fugitivo que los falsifica.

19903617

Y algo más sobre el asunto

Star Wars III 3/4

Roge One
Ya está bien: vamos a hacer por una vez en este año crítica seria y erudita,* por muy tarde que sea y aunque buena parte de lo que cabe decir esté ya dicho, con su mejor tino y mejor prosa, en La mano del extranjero.
Sobre la tardanza, no sé si a estas alturas se habrá desvanecido de la memoria de los espectadores el efecto que le dejó Rogue One (este desvanecimiento acabó siendo la peor crítica que escuché del Episodio VII de 2015). Yo, como soy un seguidor moderado de la saga, he permanecido siempre relativamente indiferente a toda la subcreación generada por las películas: ni ewoks, ni series televisivas de Rebels, clones, etc. Pero aquí sí piqué el anzuelo. Sería por su estrecha vinculación con los episodios clásicos, o quizá por la nueva esperanza que ha supuesto Abrahams para la estética de la películas. Por no mencionar que, descartada Moana/Vaiana (me divorcié del Disney canónico en los 90, definitivamente ofendido por Hércules), algún plan había que hacer en familia entre Año Nuevo y Reyes.

Sigue leyendo

Por un cambio de régimen

De régimen LITERARIO, quiero decir. (Qué pesado de hombre, que se mete en todas partes).

De régimen LITERARIO, quiero decir. (Qué pesado de hombre, que se mete en todas partes).

De satisfecho paso a hastiado con mi dieta antiliteraria de lecturas. Necesidad acuciante de algo de belleza, algo de imaginación, algo de exigencia. Así pues, me meto con libros de ejecución más artística y subjetiva, pero (siguiendo las prevenciones de Platón, San Agustín y la Clodia de Los idus de marzo de Wilder), evito las ficciones.

Solo ensayos, y solo poesía. De momento, nada de historias inventadas, porque últimamente me basta con las mías reales.

Campus horribilis

BabelTermino Esa horrible fortaleza, de C.S. Lewis, y con ella su “Trilogía cósmica”. Un intento, por medio de recursos de la ciencia-ficción –viajes por el espacio exterior, y también en el tiempo-de profundizar en sus ideas sobre la relación entre mito y realidad.* Sigue leyendo

El Imperio se expande

Habría que tener la piel de un hutt para no haber sentido la semana pasada una gran conmoción en la Fuerza. Una multinacional del entretenimiento y del juguete surgida en los años 70 era fagocitada por otra surgida en los 30, para que luego digan que el mundo es de los jóvenes. Sigue leyendo

Rayos mortales, naves espaciales

 

De Arthur C. Clarke, a falta de otra cosa, sé que escribió el relato del que salió 2001: una Odisea del espacio de Kubrick (leí también en una tarjeta de Trivial, hace décadas, que tuvo algo que ver con la invención del radar, pero vete a saber si es verdad, porque en Trivial también decía que José –sic- Luis Borges había ganado el Nobel de Literatura…). Sigue leyendo

… cuando quieren decir naturaleza

No hace tanto que hablar del “Planeta” era hacerlo de un premio de novela tan sustancioso como notoriamente amañado. Últimamente, sin embargo, el Planeta por antonomasia y que no se nos cae de la boca es este en el que estamos, o sea la Tierra. Lo que antes llamábamos, simplemente, el mundo, y los más relamidos alguna que otra vez, el globo.

Sigue leyendo

Que viva Crichton

Aunque por razones profesionales y personales uno tiende a echar pestes de los bestsellers y del padre que los engendró (ya hablaremos otro día de eso), revivo estos días el placer con que allá por los 90 leí unas cuantas novelas de Michael Crichton. Parque Jurásico me interesó desde antes aún que Spielberg se metiera a explotar a los pobres animalitos del Cretácico, con irreversibles consecuencias para nuestra cultura audiovisual, no todas malas. Esfera infundía un terrible suspenso a un viejo tema de la ciencia-ficción culta (Solaris, de Stanislav Lem) o de culto (Planeta prohibido, leo que de Fred M.Wilcox). El gran robo del tren era un misterio “victoriano” sin el enredo de los de Wilkie Collins o de Sherlock Holmes, pero donde el lector presenciaba, desde el reverso y con viva simpatía por los geniales delincuentes, el planeamiento y ejecución de un crimen parece que verídico. Sigue leyendo