Campus horribilis

BabelTermino Esa horrible fortaleza, de C.S. Lewis, y con ella su “Trilogía cósmica”. Un intento, por medio de recursos de la ciencia-ficción –viajes por el espacio exterior, y también en el tiempo-de profundizar en sus ideas sobre la relación entre mito y realidad.* Sigue leyendo

Merlín descubre la clase media

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Señor, le doy las más profundas gracias. En verdad, no puedo entender el modo en que vive y su casa me es extraña. Me ha ofrecido un baño que envidiaría un emperador, pero nadie me asiste en él; una cama más blanda que el propio sueño, pero cuando me levanto encuentro que debo ponerme las prendas con mis propias manos, como si fuera un campesino. Descanso en un cuarto con ventanas de cristal tan puro que el cielo puede verse con la misma claridad estén cerradas o abiertas y el viento del cuarto no alcanzaría a apagar una vela sin protección, pero descanso en él a solas, sin más honores que los que tendría un prisionero en una mazmorra. Su gente come pescados resecos y sin gusto, pero sobre platos suaves como el mármol y redondos como el sol. En toda la casa hay un calor, una comodidad y un silencio que le traen a un hombre a la mente el paraíso terrenali, pero no hay colgaduras, ni suelos adornados, ni músicos, ni perfumes, ni altos sitiales, ni un destello de oro, ni un halcón, ni un lebrel. Para mí es como si usted viviese ni como rico ni como pobre, ni como un señor ni como un ermitaño.

(C.S.Lewis, Esa horrible fortaleza)

(Aunque, ya fuera de la novela, se ve que al final se acostumbró:Leroy Merlin

“La dimensión estética de la experiencia”

LewisUna particular delicia que ofrece la ya bastante deliciosa obra de C.S. Lewis es el librito La experiencia de leer. Me sorprende no haberla encontrado publicada en Rialp ni en Destino ni Alfaguara, donde se agrupan los títulos del mismo autor. Será porque se trata de un texto raro en el conjunto, que no trata de divulgación teológica ni de narrativa fantástica -teológica asimismo. Lewis se propone en estas páginas hacer crítica literaria, no de libros sino de lectores, con ese buen humor y psicología que tan agradables hacen sus relatos. Sigue leyendo

Drácula o el Mal

(Memorias del club de lectura I)

Como nos recuerda en un estupendo artículo Javier de Navascués, Drácula es una novela capaz de quitar el sueño al mismísimo Fidel Castro, así que no digamos ya a los miembros de nuestro pequeño club de lectura. Durante su breve existencia, nunca nos habría de consumir una impaciencia semejante: por los pasillos de la Universidad nos preguntábamos unos a otros qué capítulos habíamos avanzado, hasta que la improvisada tertulia se interrumpía con un “¡no me cuentes, no me cuentes!” si alguno demostraba ir más adelantado que los demás. La esperada reunión llegó al fin, al cabo de un mes, a la luz de las velas, acompañada de vino rumano y proyección de Nosferatu. Sigue leyendo