Educar sin instruir

800px-Benito_Jerónimo_Feijoo.jpg
Cotidianamente se le deja claro a los papás que la educación no consiste en que los niños asimilen conocimientos en el colegio, sino habilidades, destrezas y -sobre todo- valores. Lo que pasa es que insisten tanto en ello que uno acaba oliéndose que se trata de una excusa anticipada al resultado de que los niños saldrán del colegio sin conocimientos ni para resolver un crucigrama. Lo pagamos luego los profesores de universidad que, a nuestros señores graduados, gloriosamente ingresados en nuestro centro de educación superior, debemos explicarles insondables arcanos como la mayúscula de los nombres propios, la existencia real del punto y seguido o el valor no ornamental de la tilde.

Sigue leyendo

Poca vida en el espacio

Me cae en las manos un curioso librito de hace un par de siglos: Exámenes de Matemáticas que sufrieron (sic) los alumnos de la clase de la Real Maestranza de Caballería de Granada el día 25 de agosto de 1806, amenizados con una Oración inaugural, y varias piezas de Eloqüencia y Poesía.* Un acta que promete ser tediosa lectura, aunque probablemente no le vaya en zaga ningún acto académico actual, y eso que todos parecen haber extirpado la poesía de sus programaciones.

Sigue leyendo