El Caballero de los (muchos) Espejos

Ccaballero-de-los-espejos

La Segunda Parte del Quijote cuenta en sus primeros capítulos cómo, al poco de abandonar el Toboso y convencido por las triquiñuelas de Sancho de que su señora Dulcinea está encantada, el protagonista se encuentra en un bosque con un caballero andante que sobre las armas traía una sobrevista o casaca de una tela, al parecer, de oro finísimo, sembradas por ella muchas lunas pequeñas de resplandecientes espejos, que le hacían en grandísima manera galán y vistoso (II, 14). Probablemente se sorprenda menos que sus lectores, que hasta ahora no habían visto presentarse directamente a ningún personaje propio de los libros de caballerías dentro del prosaico mundo que rodea a los personajes de la novela.

Sigue leyendo

Tellado en cápsulas

corin

Me pregunto si se habrán reivindicado los consultorios periodísticos, con sus casos perturbadores pero cotidianos y su prosa anodina, como el equivalente al microrrelato dentro del veterano género literario del folletín sentimental.

imagen

Minucias de “La vida es sueño”

calderon2
No recuerdo si Calvino, Italo, tocó este tema (síntesis de sus ideas, aquí): igual que existen clásicos mayores y menores, existen también “clasicones”. Es decir, obras clásicas tan omnipresentes en la cultura colectiva que su mención revela más el lugar común que la cultura personal. El desafío para el glosador es tratar de decir algo que suene a nuevo sobre esos textos de los que se considera que ya está todo dicho… o sobre los que todos dicen algo (y a menudo lo mismo).
Me he arriesgado al clasiconeo con mi pasada recomendación literaria en Castellano Actual, y procuraré ahora hacérmelo perdonar con una pequeña experiencia de lectura:

Sigue leyendo

La lectura diagonal

lectura-rapida

Tomado de La Guía

Afortunadamente lejos del trabajo y de internet, he renovado en estas vacaciones los placeres de la lectura diagonal. Es decir, de aplicar a ciertas novelas la práctica que otros más disciplinados reservan solo para los manuales universitarios, la de pasar páginas en busca tan solo del dato exacto y necesario. Esto en ciertas narraciones entraña seguir la ilación de la trama y enterarse de los sucesos sucesivos, pero saltarse los embrollosos detalles que pretenden dar a la historia una verosimilitud que nadie le ha pedido. En cuanto al disfrute de la calidad de la prosa, las ventajas también me parecen claras: haces la vista gorda sobre las imperdonables faltas de estilo (típicas de tantas  narraciones que lo único que aspiran es a la susodicha sucesión de sucesos sucesivos), y gozas de los aciertos de lenguaje que descubres por sorpresa, sin que te distraiga de ellos toda esa paja en que vienen sepultados.

Sigue leyendo

De puente a puente

constitucion_espanola_de_1978
Al feriado que es largo hasta tragarse días laborables intermedios, en España lo llaman “puente”. El más popular e inevitable de todos los puentes del año es el que sostienen la antigua fiesta religiosa de la Inmaculada Concepción, 8 de enero, y la vieja fiesta cívica de la Constitución votada el 6 de diciembre de 1978. Ambos pilares parecen en estos tiempos bastante corroídos, a fuerza de desacralizados, aunque algunos me dicen que el consumo que se dispara en estas fechas forma una hojarasca tan densa, que ella por sí sola se basta para mantener en pie la construcción  mejor que la Iglesia y el Estado juntos.

Sigue leyendo

“La casa encendida”: recomendación anecdográfica

(La serena y oficial se encuentra aquí)

35679756

Mi reducida experiencia me sugiere que, salvo casos excepcionales más comunes de lo que parecen, el descubrimiento de la poesía como arte, vocación o cosa seria en todo caso empezaba con la lectura escolar de Bécquer y algunos poetas del 27 (pongamos que Salinas o el Lorca y el Alberti neopopularistas), y quienes no se quedaban allí daban su siguiente paso con Neruda, sobre todo sus Veinte poemas. Mi caso, en ese sentido, de excepcional tiene muy poco. Fue el paso siguiente el que fue más personal, para mí medio epifánico.

Sigue leyendo

Conquistadores españoles, mito anglosajón

captura-de-pantalla-2016-11-27-22-05-36

Los conquistadores españoles de América fueron aventureros de pocos escrúpulos pero a quienes la historia cultural privó de la aureola romántica de otros sujetos no mucho más recomendables, tales como piratas del Caribe, pioneros del Oeste o exploradores de África. La literatura tiene aquí mucho que ver, y ya me referí otras veces a cómo los protagonistas de la crónica de Indias llegaron demasiado pronto a su cita con la literatura. Sigue leyendo