Buhos, con mis ojos

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Algo que me alegra (y, a veces, que me alarga) los trayectos por el campus es contemplar los animales.

Me refiero a los irracionales. Aves las hay a todas horas, de una variedad que aún me recuerda mis primeras semanas en Piura, cuando cada día estaba descubriendo una especie nueva (de muchas, tantos años después, aún no me sé el nombre). Aves o no, en general se recatan bastante de la mirada humana y no se muestran más que paseando, pero cuando no se sienten observados pueden ofrecer al paseante algún espectáculo. Tal vez poca cosa comparado con lo que se ve —sin gran atención casi siempre— en los documentales de la tele, pero que, una vez presenciado, se recibe como un don que agradecer para ese día.

Felix Frank

Es que en lo que va de mi infancia a la de mis hijas, me parece, la épica y la poesía de la vida salvaje también han decaído un poco.

He visto, por ejemplo, dos de nuestros venados del Perú, pequeños como corzos, entrechocando cornamentas en un duelo matinal.

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De https://www.forosperu.net/galeria/venado-en-hd.91498/

También un aguilucho tutelando los primeros vuelos de su polluelo ya crecido, o engullendo acompasadamente, en lo alto de una farola, la culebra de su desayuno. En plena noche me intrigaron una vez los ojazos del esquivo huerequeque, antes de que huyese con su carrera de avestruz en miniatura.

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Burhinus supraciliaris: el alcaraván peruano

Otra noche, una de nuestras pequeñas lechuzas acosaba, en repetidos vuelos rasantes, a un zorro que debía de haberse acercado más de la cuenta a su nido-madriguera.

De estos buhos[1] moradores de las arenas es de los que quiero hablar ahora más despacio. Cuando, volviéndome de clase, descubrí uno de centinela, como suelen, ante su agujero.

Me pareció que me miraba retador. Pero, como esta vez había una mañana soleada, me sentí menos vulnerable que el zorro aquel de la otra noche. Paso a paso, sobre la arena sembrada de cadillos y ramitas quebradizas, fui acercándome. Quería poner a prueba hasta qué distancia podría tolerar mi presencia la rapaz. Con gran curiosidad sobre si se lanzaría sobre mí, se escaparía o preferiría ocultarse bajo tierra.

Y ella que no paraba de clavarme su mirada redonda, hasta que, finalmente, un paso más… y echó a volar.

Sin embargo, no se apartó de su puesto. Aleteando, suspendía el vuelo sobre la boca de la madriguera mientras, uno por uno, iban saliendo por ella buhos sucesivos. Cada uno voló hasta posarse en las ramas de un algarrobo distinto. Solo cuando hubo salido el último de la nidada, la lechuza centinela —me imagino que era uno de los papás— se buscó su propio árbol.

(No sé si de aquí vendrá la vieja expresión de cada mochuelo a su olivo).

Llega ahora lo pintoresco y gracioso de la anécdota (aunque no, ciertamente, lo inesperado)… por la parte humana. Cada vez que he contado lo que acabo de escribir, nunca ha faltado el reproche de que por qué no lo filmaste, el celular para qué lo quieres. Con tal seguridad, que me da vergüenza explicarles que la realidad no posa para los que no sabemos fotografía. Que si me hubiera preocupado de desenfundar el telefonín, de seguir con la pantalla —o sea con la mano— la fuga de cada pájaro, mientras con el ojo trataba de no perder de vista cómo el otro les cubría la retirada, lo más seguro es que ni habría obtenido un buen video ni tampoco un buen recuerdo. Es decir, que no hubiera podido ni contar lo que acabo de contar.

Como Anakin Skywalker en sus últimos instantes de vida, prefiero la sensación de ver lo que más quiero con mis propios ojos a hacerlo con prótesis electrónicas. Me quedaré muy a mi gusto con mi conciencia de paseante privilegiado, sin documento gráfico que luego pueda revelarme (como sucede a veces) que, en realidad, el espectáculo que vi tal vez tampoco fuera para tanto.

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[1] Escribo buhos sin acento, contra la normativa académica, porque me solivianta que esa hache se esté ahí sin hacer nada, cuando ella sola se debería bastar para deshacer el diptongo. Los llamo también lechuzas por la costumbre de llamar así a las que no tienen ‘orejas’.

 

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