Star Wars III 3/4

Roge One
Ya está bien: vamos a hacer por una vez en este año crítica seria y erudita,* por muy tarde que sea y aunque buena parte de lo que cabe decir esté ya dicho, con su mejor tino y mejor prosa, en La mano del extranjero.
Sobre la tardanza, no sé si a estas alturas se habrá desvanecido de la memoria de los espectadores el efecto que le dejó Rogue One (este desvanecimiento acabó siendo la peor crítica que escuché del Episodio VII de 2015). Yo, como soy un seguidor moderado de la saga, he permanecido siempre relativamente indiferente a toda la subcreación generada por las películas: ni ewoks, ni series televisivas de Rebels, clones, etc. Pero aquí sí piqué el anzuelo. Sería por su estrecha vinculación con los episodios clásicos, o quizá por la nueva esperanza que ha supuesto Abrahams para la estética de la películas. Por no mencionar que, descartada Moana/Vaiana (me divorcié del Disney canónico en los 90, definitivamente ofendido por Hércules), algún plan había que hacer en familia entre Año Nuevo y Reyes.

La primera parte de la película me pareció algo más rutinaria. Resurgía el efecto stormtrooper en la principal escena de combate, el asalto a ese convoy imperial tan influido  por las cotidianas guerras callejeras del ejército norteamericano en el Oriente. Adiós a reminiscencias de indios y vaqueros: un escenario arenoso ya no parece que pueda sugerir otra cosa.
La nueva heroína encarnada por Felicity Jones tiene menos complejidad que la Rey del Episodio VII, aunque, dado el destino que le espera a la pobre, para qué iban a invertir más en ella. Tal vez de aquí se derive una virtud: el arrojo y la pericia de Jyn aparecen sobre todo como cualidades personales y no “de género” para ser admiradas por los patosos varones que la rodean. El modelo Ripley (heroína de acción) se impone con fortuna al modelo Lara Croft (heroína de pose).
Chicas guerreras
Sentadas esas bases, la película mejora a medida que va avanzando. La operación de comando que ocupa el final de la película resulta verdaderamente emocionante, tanto en su desarrollo como en su desenlace, y me parece que puede ser apreciada como una dinámica cinta de aventuras hasta por el espectador lego en Star Wars.
Lego Star Wars

Lo siento, pero no me refería a esto. “Lego: Se aplica al que no entiende de determinada materia: ‘Soy lego en medicina’. Ô *Ignorante, profano” (María Moliner, Diccionario de uso del español: advertí que la entrada iba a ser erudita).

Aunque el final de la heroína bastante plana y el héroe completamente anodino (su presencia en un filme galáctico la justifica, creo, el solo hecho de apellidarse Luna) pueda hacerse algo cursi, no carece de sentido trágico gracias a su concepto del sacrificio, tal como observa la reseña que antes he citado.
Por último, parece que hay que decir algo sobre los vínculos que unen la historia de Rogue One con las demás películas de Star Wars. Van dos comentarios:
  1. Sobre la controvertida recuperación digital de los rostros de actores fallecidos o envejecidos, me pregunto si le habrán producido el mismo efecto de realidad a los aficionados, gracias a los videojuegos, a este tipo de efectos.
  2. Ya sin trucos informáticos, resulta gloriosa la reaparición de Darth Vader, que probablemente habrá quitado el mal sabor de boca a quienes recuerden tanto el “nacimiento” del personaje al final del Episodio III como una “revelación” análoga, la de Yoda, en el Episodio II. La intervención de Vader, al principio aparentemente anecdótica, se gradúa sabiamente hasta el terrible clímax final: desde la irrupción de su destructor procedente del hiperespacio (perspectiva harto novedosa), hasta su letal eficacia en el subsiguiente abordaje. Esta escena impecable, sin embargo, me parece que ocasiona una pequeña incoherencia con el comienzo del Episodio IV.
Vader Leia

“No sé de qué estás hablando. Soy miembro del Senado en una misión diplomática…”. “Menos rollos, bonita, que te he visto escaparte con tu nave delante de mis narices.”

 

*¿Que no me creen? Miren acá: congreso en la Complu. Aunque creo que se les nota menos afición que buena voluntad, porque eso de las voiceless women, o eso de “laser sabre” en vez de lightsaber
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Un pensamiento en “Star Wars III 3/4

  1. Estoy de acuerdo contigo. Los personajes son planos y parece que no había gana de “invertir” en ellos.
    También eché de menos el humor, con el que carga en exclusiva K-2SO (sí, he tenido que buscar el nombre en google porque no me acordaba). Es posible que sea el personaje que más me ha gustado.
    La escena del sable láser brillando en la oscuridad hubiera hecho que mereciese la pena la peli entera aunque fuese aburrida a más no poder, que me no pareció el caso.
    Está claro que la Disney va a exprimir cada retazo para sacar una historia pero puede que no sea malo.
    Leia intenta engañar a papá pero papá la pilló metiendo la mano en la caja de las galletas, tampoco creo que sea incongruente pero sí que llama la atención.
    Yo no me canso, soy seguidor “moderado” pero adicto!

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