A tal héroe, tal novela

Portada

Más que La casa verde o que Los jefes, que el Palomino Molero o que La Chunga, el último libro de Vargas Llosa ha resultado ser de toda su obra el más piurano. Lo cual hubiera sido considerado un mérito indiscutible durante el siglo XIX, que tanto ha tardado en marcharse de la literatura regional, pero ya en el XXI me temo que solo produce frío o calor (sobre todo calor) dentro de Piura. Fuera de ella, la ambientación despertará la curiosidad de aquellos para los que mi ciudad tiene la misma consistencia real que la Jefferson de Faulkner, la Santa María de Onetti o la Mágina de Muñoz Molina. Ahí, ayudan como pueden a don Mario escritores más jóvenes y ojalá que celebrados cuando llegue el momento.
De hecho, la muy realista Piura que recrea el escribidor deja adrede pistas sobre su condición ficticia. Habrá buenos conocedores de Piura que hayan reparado en tal o cual incongruencia callejera, y también lectores veteranos que en esa ciudad contemporánea del relato reconozcan retazos de las memorias juveniles de don Mario. Por mi parte, me ciño a mi campo de trabajo: los anónimos de extorsión que recibe don Felícito Yanaqué, el empresario piurano, están escritos con ortografía, sintaxis y puntuación correctas, y en la Piura real eso no hay quien se lo crea.

Tenemos en El héroe discreto –gracianesco título- el desarrollo paralelo de historias que se acaban entreverando, si no con la maestría de las grandes novelas de Vargas Llosa, sí al menos con fluidez. Antes incluso de que confluyan, es fácil percibir que lo que tienen en común los conflictos de don Felícito Yanaqué y de don Ismael Carrera, el elegante hombre de negocios limeño, es el enfrentamiento entre padres e hijos. Lo subraya la trama secundaria de la preocupación de don Rigoberto por las extrañas visiones de su hijo Fonchito, que se integra menos que a medias en el conjunto de la novela. Digamos que le proporciona esa “perspectiva de profundidad” que artísticamente hace a las verdaderas novelas, pero lo profundo se queda allí. Yo sospecho que Vargas Llosa tenía notas por ahí sueltas para un ensayo sobre religión y trascendencia, y le daba lástima tirarlas. Más o menos lo mismo que pasa con los esbozos de crítica de arte que le salen a don Rigoberto en su discurso, y que, de pura acumulación de citas, acaban resultando algo pedantes.

A propósito del complejo mundo que crea la novela: Fonchito, Rigoberto y Lucrecia son personajes suyos anteriores (Elogio de la madrastra, Los cuadernos de don Rigoberto)  que Vargas Llosa hace coincidir en El héroe discreto con su asiduo sargento Lituma y el capitán Silva. Nunca nuestro novelista había reciclado tanto personaje junto a la manera de Balzac (por suerte, no a la de Pedro Camacho): algo que tienen los clásicos vivientes es que las autorreferencias no pueden pasar inadvertidas. En una misma historia acuden varias más a la memoria, y el lector (si es, como le he llamado, veterano) se siente como en casa.

Lituma 3

¡Hola! Soy el sargento Lituma. Tal vez me recuerden de otras novelas como La tía Julia y el escribidor, Lituma en los Andes y ¿Quién mató a Palomino Molero?

Se agradece mucho esta confianza y fluidez con que se lee la novela, porque su principal defecto creo que es la falta de intensidad. Tal vez sea por ir a tono con el adjetivo del título. Es muy posible que quien la lea esperando sorpresas se lleve sucesivas decepciones. El desenlace de la historia de Fonchito, en concreto, suena a tomadura de pelo, más al paciente lector que a papá Rigoberto; en cuanto a la intriga de los anónimos, Vargas Llosa vuelve a demostrar que el relato criminal no es lo suyo, aunque Silva y Lituma aquí den una imagen más decente como policías que en ¿Quién mató a Palomino Molero?
Claro que, en definitiva, esto son tan solo apariencias para envolver un tema más grave presente en la obra de Vargas Llosa, el de la libertad personal y el heroísmo para defenderla aun en la trágica dimensión de tener que reivindicarla frente a los más cercanos… aunque en este caso los lazos familiares no resulten un modelo de cercanía.
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s