Domésticos y domesticados

Quisiérasme tu criado, /porque es costumbre de amor/ querer que sea inferior/ lo amado.

(Lope de Vega, El perro del hortelano)

Hércules, implacablemente carcomido por el tiempo, hilando para Onfalia que es quien alza ahora la cachiporra.

No quisiera dejar de hablar de La mancha humana sin transcribir esta cita bien golosa, a propósito no solo de cómo han cambiado los tiempos en la gestión de la vida familiar, que es evidente, sino de cómo esta puede haber alterado mentalidades. No se accede a la igualdad sin humildad, virtud que puede llegar a confundirse con la humillación lo cual no hace sino volver del revés tanto la virtud como el derecho:

… los papás profesionales, todos ellos tan formales y tan emasculados. Le subleva que se enorgullezcan de hacer la mitad del trabajo doméstico. Es intolerable. “Sí, he de irme, tengo que sustituir a mi mujer. He de cambiar los pañales del niño tanto como ellas, ¿sabes? Se estremece cuando les oye jactarse de lo útiles que son. Hazlo, de acuerdo, pero no tengas la vulgaridad de mencionarlo. ¿Por qué dar semejante espectáculo como el marido que hace la mitad de las tareas? Hazlo y cállate. Esta aversión la diferencia mucho de las colegas que valoran a sus maridos por lo “sensibles” que son. ¿A esa exagerada alabanza de sus mujeres se le llama “sensibilidad”? “Sí, Sara Lee es una extraordinaria tal y cual. Ya ha publicado cuatro artículos y medio…”  El señor Sensible siempre tiene que mencionar la gloria de ella. El señor Sensible no puede hablar de una gran exposición en el Metropolitan sin que diga a modo de prefacio: “Sara Lee dice…”. O bien valoran en exceso a sus esposas o bien guardan un silencio absoluto. El marido guarda silencio y cada vez está más deprimido, y ella no se ha encontrado jamás con nada parecido en ningún país. Si Sara Lee es una profesora que no encuentra trabajo mientras que él, por ejemplo, tiene serias dificultades para conservar el suyo, preferiría perderlo antes de que ella piense que es la que sale perjudicada. Él sentiría incluso cierto orgullo si la situación estuviera invertida y fuera él quien debiera quedarse en casa mientras ella trabajaba. A una francesa, incluso a una francesa feminista, un hombre así le parecería repugnante.
(La mancha humana, 4)
A propósito, no puedo menos que pensar en la lenta evolución en la cultura popular desde el predominio de un modelo de varón en el que lo esencial es una autoridad superior, que no menoscaban ni la torpeza ni la estupidez, a otro en el que lo esencialmente varonil son no solo la torpeza y la estupidez, sino la inferioridad moral primero y socioeconómica (la única que le quedaba) después. Del Superagente 86 a Pepa Pi*, pasando por los Picapiedra, los Simpson y los Serrano, vamos…
 Don_Adams_Barbara_Feldon_Get_Smart_1965  peppa-pig43
*El acento andaluz familiar me ha revelado el auténtico origen catalán de esta cerdita televisiva, que la multinacional anglosajona intenta escamotear.
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