Hartazgo de liderazgo

Con lo que aburren sobre el tema, dedicarle solo una entrada sabía a poco, y mi archivo incluye algunas notas relacionadas que daba lástima tirar.

No hay colegio ni universidad que no nos prometa formar líderes, ni empresa que no nos diga estar buscándolos, ni librería que no abarrote varios de sus anaqueles con recetarios para acceder al liderazgo. A veces, hasta límites tan enfermizos como este:

Pero tío, ¿y si el niño quiere jugar al ajedrez, sencillamente, porque le gusta?

“Formamos nuevos líderes competitivos”… Pero tío, ¿y si el niño quiere jugar al ajedrez, sencillamente, porque le gusta?

Mi reflexión más primaria sobre este asunto es de perplejidad matemática: una educación que solo forma líderes, ¿cómo generará seguidores para los tales líderes? Obedecer a los superiores, trabajar con eficacia y discreción, que son también innegables virtudes, ¿han de convertirse en cualidades propias tan solo de quienes han recibido una educación de poca calidad?

Mucho más fino que yo, claro, hilaba Constantino Carvallo (debo la cita al distinguido profesor de filósofía de la USAT, Víctor Palacios). Muy oportuna, además, recién salidos como estamos en Perú de unas elecciones municipales donde pocos saben bien a quién o por qué han entregado su voto obligatorio:

 ¿Nuestro problema es la carencia de líderes? No lo creo. Más bien la nostalgia del líder, la esperanza que ponemos en los políticos, la creencia, siempre desengañada, en la capacidad absoluta del elegido, muestran el verdadero flanco débil de nuestra sociedad. No carecemos de líderes, nos faltan ciudadanos. Esperamos que el político sea perfecto, se encargue de nuestros asuntos y si falla será entonces el responsable del desacierto. Protagonista omnipresente mientras gobierna; recuerdo ingrato, culpable, cuando se ha ido. Ahora falló Fujimori, antes García, Belaúnde, Morales Bermúdez, Velasco Alvarado, otra vez Belaunde, Odría, entre aquellos de los que tengo memoria. Junto a ellos, nombres, líderes que fracasaron. Ellos  son los padres de la patria, los hijos no tenemos culpa,  inocentes fuimos estafados por los políticos que, sin embargo, nosotros mismos ayudamos a poner en el poder público.  Y es que hasta ahora no creemos en la voluntad general de los pueblos ni que el poder emana de allí.  No nos hacemos cargo de nuestra sociedad porque no somos ciudadanos sino huéspedes de una gran ciudad que no sentimos como comunidad.

Lo que nos falta es ciudadanía, el gran objetivo de la educación de la Ilustración: personas individuales que piensan con su propia cabeza y se hacen cargo de los asuntos que pueden afectarlos y de las consecuencias de  las decisiones que toman en común. Quizá si tuviéramos más ciudadanos, el poder no se concentraría de manera tan absoluta en un puñado de gobernantes a quienes contemplamos todos por las noches  en la televisión.

Tendríamos entonces que reflexionar sobre esa educación que forma ciudadanos, pues sin ciudadanos no tenemos posibilidad alguna de fundar una democracia. Sin ciudadanos, sin hombres y mujeres capaces de defender sus derechos y de actuar solidariamente en torno a una voluntad común, resulta imposible una forma de gobierno que se sostiene en esa voluntad común, que legitima el poder que surge del diálogo razonable de las expectativas y anhelos individuales. […]

Y el líder […] es siempre líder negativo. Porque manda y apoca. Porque protagoniza y no deja espacio. Porque establece diferencias. Porque personifica la ley que es la abstracción por excelencia. Un aula con líderes es un aula con luz y sombra. Y la sombra no es buena para que crezcan los ciudadanos. Porque para ello se requiere que todos tengan voz, que no importe agradar al bacán o al que puede sacarnos el ancho pasadas las dos de la tarde. Que haya justicia.”

[Constantino Carvallo, Donde habita la moral. Reflexiones sobre la filosofía y educación, Lima, Aguilar, 2011, pp. 153-154 y 158-159]

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s