Incipit vita nova

Rathbone

Basil Rathbone, en ingrato papel

Tomamos como excusa para no cambiar de vida la obstinación del mundo en seguir igual que siempre.
Tolstoy lo presentó con más gracia, también con más crueldad:
La equivocación cometida por Alexey Alexandrovich consistía en que, al disponerse a ver a su mujer, no pensó en la posibilidad de que su arrepentimiento fuese sincero, de que él perdonara y ella no muriese. Dos meses después de su regreso a Moscú, aquel error se le presentó con toda su fuerza.
(Ana Karenina IV, 19)
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Autoguiones

(Nota cumplidas las 400 entradas de Maceta en el Páramo)

Hacedor
En su famoso epílogo a El hacedor, Borges revelaba cómo una vida entera de imaginación creadora terminaba revelando la imagen de la cara de su autor. Esta verdad se muestra más clara, y creo que menos rica, en quienes se entregan a las variantes de escritura menos creativas.

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Ocurrencias

Por mucho que el verbo ocurrir tenga dos significados según le pegues el pronombre que distingue lo que le ocurre a alguien de lo que se le ocurre (de ambos lugares puede brotar buena literatura), no ocurre lo mismo con el sustantivo derivado. Al menos en mi uso habitual del castellano, que, como todo hijo de vecino, tiendo a considerar el metro de platino iridiado de la norma lingüística. Digamos que mi defensa de la norma académica, seamos honestos, se deriva de que no contradice de manera humillante mis propios usos.
De ahí que este modesto libro de actas que vi de soslayo sobre un mostrador de recepción, no importa dónde, me sugiriera más bien el de una escritora en potencia que no separaba la oficina de la posibilidad de registrar en cualquier momento los productos de su imaginación. ¿Por qué no iba a ser así?
Ocurrencias

Cifra de la sabiduría

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Un adolescente acudió en otro tiempo a un viejo eremita y le pidió una regla para vivir de acuerdo con ella. El eremita le dio esta respuesta:
–Aspira a lo alcanzable.
El adolescente le dio las gracias y le preguntó si sería una inmodestia el pedirle todavía una segunda frase, como viático suplementario para el camino. Entonces el eremita agregó este otro consejo al primero:
–Aspira a lo inalcanzable.
(Nota del 17 de junio de 1941)

“El prisionero de Zenda”: conversación, sin acero

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… tanto en florete como en sable existía una “convención” (una prioridad de acciones) según la cual si un tirador inicia un movimiento ofensivo, tenía que fallar o ser parado antes de que su oponente pudiese responder de manera legítima. El resultado de semejante reglas era que podían desarrollarse “frases”, como un movimiento en música, con el ataque seguido de la respuesta, y esta a su vez de la contrarrespuesta, hasta que se entablaba una “conversación de los hierros” (Richard Cohen, Blandir la espada, Barcelona, Destino, 2003)
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Para Covi, porque la menciono por ahí
Sentada la cercana relación entre diálogo y esgrima por la autoridad de esta sabrosa lectura (recomendable para amantes de la historia, el deporte y el cine, siempre que sean poco exigentes en materia de traducción castellano-inglés), invito a todos los interesados a leer también este artículo de La Mano del Extranjero sobre la película El prisionero de Zenda de 1952, ante el que no me resistí a intercambiar puntos de vista.
Por Ruritania y su familia real siento una pasión añeja, cuya presencia más duradera en el Perú me aseguré, desaparecida cierta marca de cerveza,  gracias al nombre de una de mis hijas.
Zenda

De jalayo.blogspot.com

Lo que lograrán leer

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Dirán, como Daniel Pennac, que el verbo leer no admite imperativo, y yo les daré la razón en cualquier ámbito que no sea la universidad. Aquí, si no te gusta leer, no entres, y si no te gusta lo que te dan a leer, aprende a explicar por qué.

Declaro estos principios –si no les gustan, tengo otros– porque me dispongo a hablar de la circunstancia de las lecturas obligatorias de mis cursos, y a muchos se les subirá al vallar de los dientes la frase de Pennac. Lo mismo que a mí: los comprendo y me anticipo, más que por objetarles, por afinidad con ellos. Moi hypocrite lecteur!

Pero vamos a lo que importa. Sigue leyendo