Sobre «El túnel» de Ernesto Sábato

184063_portada_el-tunel_ernesto-sabato_201505261030

Sale mi blog de un largo túnel de silencio: qué mejor manera que enlazando esta recomendación de lectura para Castellano Actual.

Me dijeron alguna vez que hay novelas que, si no las lees en la adolescencia, ya o vale la pena dejarlas para más tarde. Era el caso de El lobo estepario de Hesse o de Buenos días, tristeza de Sagan (Françoise). Me olí por una época que podía entrar también en esta selección El túnel, obra con la que amigos de mis primeros años de universidad ponían los en blanco humo, pero a la que yo despachaba con un displicente «este tío está loco» (por el protagonista, no por el autor). Ciertos sarampiones sentimentales propios de la edad, no es que no me dieran, pero lo hicieron a su propio ritmo.

Sigue leyendo

«¿Qué hacéis mirando al cielo?»

Giotto_-_Scrovegni_-_-38-_-_Ascension
Y nosotros, como la antigua dama cuyo marido marchó a las cruzadas, nos preguntamos a veces si volverá de veras o si quedó tal vez muerto en cualquiera de los vericuetos de la historia. Nos llegan a veces noticias de él. Noticias confusas. Alguien dice que le ha visto. Pero no sabe muy bien dónde. No sabe siquiera con certeza si el que vio era él o alguien parecido. Y, mientras, los caballeros de este mundo —el poder el dinero el egoísmo el placer– se ríen de nosotros, esposa abandonada, y nos ofrecen sus lechos floridos. ¿Cómo tener el coraje de seguir esperándote? ¡Ay, cuántos trozos de fe y de esperanza perdimos en el camino de nuestras vidas! No es la nuestra una generación creyente como la primera. Tal vez, nos repiten a derecha e izquierda, tú seas un sueño. O un ideal imposible.
Y, sin embargo, nosotros seguimos esperándote, Señor. Absurdamente quizá. Pero apasionadamente. Y es que sabemos que la única llama que queda en nuestro hogar que ese rescoldo de fe batida por los vientos, certifica aún hoy cuánto te necesitamos. Y es que sabemos que, allá en el fondo de nuestros corazones, se sigue alzando la misma gran voz de la esperanza de los primeros cristianos: «Marana tha», es decir: «Ven, Señor Jesús».
José Luis Martín Descalzo, Vida y misterio de Jesús de NazaretSalamanca, Sígueme, 2005 (p. 1250)

Otra reseña de mi «Animal doméstico» (ahora, en «Clarín»)

O sea, en mi tierrina al fin. Mil gracias a reseñista y a revista.

Clarín 157 (enero-febrero 2022)

En el Día Mundial del Síndrome de Down

Con dos días de anticipación, el diario El Tiempo me publicó este artículo. Lo comparto en mi cada vez más paramítica maceta, con título aclaratorio para que no vaya a pensar nadie que trata de la covid. El incorrecto uso de «down» como adjetivo pero en mayúsculas, así como la coma que falta después (o que sobra antes, según se mire) de «a veces», son culpa de la redacción del periódico, que en cambio me dejó pasar el anacoluto de «en caminar».*

Rapuncelia

*Hoy dicto mi primera clase del año en Lengua y Comunicación, de manera que voy calentando.

Lope de Aguirre según Torrente Ballester: algunas influencias y algunos enlaces

Jorge Luis Borges-Gonzalo Torrente Ballester

El escritor de la anterior entrada, con el de hoy.

Para el púbico académico y hasta para alguno que no lo sea tanto (no suelo escribir muy complicado), presento un artículo sobre el drama Lope de Aguirre, de Gonzalo Torrente Ballester (1910-1999). Este escritor gallego es sobre todo recordado por La saga/fuga de J.B. (1972); o por la trilogía de Los gozos y las sombras (1957-1962), que para eso la hicieron serie de TVE; o por Filomeno, a mi pesar (1988), que para eso ganó el premio Planeta. Yo llegué a él más bien por Quizá nos lleve el viento al infinito (1984), de la que me acuerdo cada vez que vuelvo a ver Blade Runner o alguna de James Bond; y por Don Juan (1963), filosófica y (no obstante) amena actualización del mito del Tenorio, que Torrente consideraba la mejor de sus obras.

Sigue leyendo

Borges esperaba en mil libros

Jorge_Luis_Borges

De los comentarios que dedico a otras obras literarias, muchos los escribo genuflexo o de rodillas. Por ejemplo, la última que recomendé a los lectores de Castellano Actual. Me callo otras, y también de cuántos otros libros, por la misma razón,[1] no he llegado a escribir nada.

Si lo único que te interesa, querido lector, es mi comentario a Ficciones de Jorge Luis Borges, no pases de este párrafo.

Sigue leyendo

Un poema por la Epifanía

Adoración de los Magos (Rubens)

Donde se cuenta que en el portal, humilde, le adoraron tres reyes

«Todo en el aire es pájaro».

Jorge Guillén

Con dulce y grave majestad ferviente,
mientras arde cantando la retama,
llegan los Reyes cuando el sol derrama
su niña antigüedad de oro inocente.

Con boca y labio de abejar riente
donde vuela la miel de rama en rama
besaron al Señor que les enrama
de alegre mirto el corazón creyente.

Con toque y mano de fluvial espuma,
le ofrecieron el oro desvalido
y el lento incienso de ascensión trigueña:

¡todo en el aire es pájaro y es pluma,
está el cielo en el ser restablecido
y en la indefensa carne el tiempo sueña!

(Luis RosalesRetablo de Navidad)

Los espías de Cabeza de Vaca

Tomada de acá

Recomendé hace poco a todos los lectores, en Castellano Actual y pocos párrafos, la zarandeada obra de Álvar Núñez Cabeza de Vaca.

Para poner a salvo el manuscrito de Kaputt, crudo retrato de la Europa pisoteada por el III Reich, su autor Curzio Malaparte debió dividirlo en tres partes y confiárselas a sendos amigos diplomáticos (dos rumanos y uno español) que las conservaran hasta el final de la guerra. Alexandr Solyenitsin, por su parte, diseminaría en papeles y microfilmes diferentes copias fragmentarios de su atroz testimonio del sistema penal soviético, Achipiélago Gulag. De ambos casos me acordé durante la relectura de los Comentarios de Cabeza de Vaca, cuando refieren cómo su autor se las arregló para salvar sus papeles de los amotinados que lo destituyeron de su gobierno en el Río de la Plata. Sigue leyendo

Americanos de América y Américas

mapa-de-contorno-de-las-americas-tanto-del-norte-como-del-sur-incluyendo-canada-eb5tc9

Muchas veces me pregunto cuántos de aquellos que se encrespan con que se llame «americanos» a los estadounidenses no serán de los que estadounidensizadamente dicen «apreciar» en lugar de agradecer, «versus» y no contra, «tips» en vez de consejos, «full» en lugar de completamente, «fuente de poder» y no fuente de energía, «auch» en vez de ay, «sabes cómo leer» en vez de sabes leer, «foca bebé» en vez de cría de foca

Otras veces estoy más sereno y escribo articulitos como este.

Puesto a encresparme en estos temas, me encrespa bastante más comparar una auténtica águila peruana con cómo veo que los peruanos siempre la representan. Tan americana ella.

Propaganda y gratitud

Dos menciones nuevas –una no tanto– de Animal doméstico.

cuadernos-poesia-numenor-kRDG--620x349@abc

Con gran generosidad, el escritor piurano Alberto Machuca, activo profeta de la lectura, dedica este podcast a mi poemario.

Por otra parte, el reciente fallecimiento del escritor andaluz Aquilino Duque me lleva a reproducir, con todo agradecimiento, las breves y benévolas palabras sobre mis versos que compartió privadamente con mi editor. Lo más cerca que habré estado de él en este mundo, lástima. Nos queda la eternidad, si Dios quiere.

De cómo los Guardiola se fueron al sur

(Algo de historia familiar, y otro poco de Historia con mayúscula)

Cualquier familia es un venero de historias que solo saben sacar a la luz y hacer brillar los más talentosos y esforzados. El resto debemos conformarnos con el rico manantial de anécdotas que permiten a las generaciones más cercanas conocer un poco a sus predecesoras, a quienes une la sangre pero la muerte las separa. Sigue leyendo

Visibilidad en efectivo

S7ELYDB62JDUZGJJTMGXK53C7M

Imagen de aquí

Una entrada de este blog plantada hace bastantes años, que titulé «Sobre héroes y rostros», ha tenido un sorprendente repunte de visitas. No puede ser por otra cosa que por su relación con el tema, tan fresquito, de la nueva emisión de billetaje con motivo del bicentenario de la independencia nacional. Sigue leyendo

Y sin embargo es el bloqueo, es el bloqueo

De gestion.pe

El caso es que la gente salió a la calle a protestar contra el gobierno a causa de su mala gestión y la escasez general. Lo dicho no tendría nada de particular en estos tiempos que atravesamos, de no ser porque la isla de Cuba –donde las manifestaciones no necesitan el permiso del poder, sino su invitación expresa– parecía un escenario impermeable a este tipo de sacudidas sociales. Unos dirán que por la eficaz represión ejercida por el Estado, y otros que por el alto grado de felicidad y bienestar que disfrutan los habitantes de la isla.* Estos últimos tienen, además, bien claro cuál es la causa de cuantos males aquejan a la Perla del Caribe: el embargo de los Estados Unidos, más militar y poéticamente designado como «el bloqueo del Imperio». No solo le echan la culpa los abogados externos de la monarquía castrista, sino que en esto se basa desde hace mucho el discurso oficial. Su capacidad de persuasión se ha revelado sorprendentemente limitada a juzgar por el poco interés que han demostrado las protestas en tomar como objetivo ninguna delegación norteamericana, ni tan siquiera en prender fuego a la bandera del Tío Sam.

Sigue leyendo

Buen revalorizador será

El valor se revaloriza

– El valor se revaloriza. Suena a trabalenguas pero tal vez sea solo redundancia. O absurdo, porque lo que se revaloriza es el terreno: ¿qué valor tiene el valor? ¿Puede un espejo reflejarse en un espejo? ¿Puede un denario valer más de un denario? Pan con pan, comida de tontos…

– Ya déjalo, mejor escribe aumentará…

Proteínas reales

Altramuces

Esto es ojo comercial: si ves que se llama tarwi (y, de apellido, «la proteína de los incas») suena patriótico, aristocrático, exquisito e incluso nutritivo. Llamándolo altramuz o chocho, aunque sea la primera vez que escuches llamar así a esta legumbre de origen andino inexplicablemente conocida en la España medieval, como que bajaría en atractivo. A lo mejor hasta amenaza este lupinus mutabilis con ser el mismo mísero alimento mencionado en aquel cuento de don Juan Manuel a quien habrá que postular ahora como primer español en contacto con América, cien años antes que el pobre Colón.

Lucanor-cuento-X

Imagen de aquí

Jinete blanco sobre fondo gris (oscuro)

Noticias_del_gran_mundo-696988331-large
El western, género difunto que pertinazmente colea, nos proporcionó a principios de este año Noticias del gran mundo (News of the World). Esta película sobre el bondadoso lector ambulante de periódicos al que se encomienda la misión de devolver con su familia a una niña blanca criada entre los indios resulta entretenida, emocionante y, al parecer, ha sido bien acogida en general. También han sido inevitables las menciones a Centauros del desierto, fuente de inspiración tan evidente como las diferencias que, por fuerza, separan ambas películas. Estas son las que existen entre el épico western clásico y el antiheroico western moderno; entre los valores y preocupaciones vigentes en los tiempos de John Ford y aquellos que lo están en los días de Netflix. El género, lejos de ser extemporáneo, es un fiel reflejo de las preocupaciones de su tiempo; por algo no deja de ser una variación del cine histórico.

Sigue leyendo

«Insolación»: ¿Qué pasó ayer?

(O «Resacón en San Isidro», por qué no)

Igual que se está conmemorando el centenario de la marquesa de Pardo Bazán en España, bien podría hacerse en el Perú. Este país fue en el siglo XIX un vivero de dinámicas escritoras, que al menos en el terreno de la novela dominaron el panorama literario (o así ha quedado para la posteridad) en las últimas décadas. Y sin embargo, muchas querían ser doña Emilia, tan exitosa como bien considerada en su tierra. Mercedes Cabello de Carbonera, en sus ensayos críticos sobre la novela realista, se deshace en elogios para su colega española; doña Clorinda Matto de Turner, por su parte, ensayó en su Aves sin nido una tragedia rural con incesto incluido, talmente como La madre naturaleza, cuyas buenas intenciones le han ganado un lugar en la posteridad.
Yo hago mi aporte, a mayor gloria de Emilia Pardo Bazán, recomendando la breve y amena Insolación para Castellano Actual.

El pensamiento de zaguán

images

(Quien lo probó, lo sabe)

El pensamiento del zaguán: esas cosas estupendas que se nos ocurren por la calle y que desaparecen nada más entrar por la puerta de casa.

[Ignacio Peyró, Ya sentarás cabeza: Cuando fuimos periodistas (2006-2011)]

Negritas de hogaño y antaño

a4ebfa2c00147a2c2d34e67181a89b84Antes de que estallara la tan estúpida como estupefaciente polémica sobre las traducciones de la que parece ser la nueva poeta oficial del imperio de Washington,* la lírica peruana vivió también su breve turbulencia racial.

Sigue leyendo

Mal perder

1024px-The_Battle_of_Culloden

En cualquier tipo de combate, he observado que los que han salido peor parados siempre intentan persuadirse a sí mismos de que fueron traicionados. Según el relato de Tam, los rebeldes habían sido traicionados en cada acción y por cada oficial que habían tenido; habían sido traicionados en Derby, y traicionados en Falkirk; la marcha nocturna había sido una traición de milord lord George; y Culloden se había perdido por la traición de los Macdonald.

(Robert Louis Stevenson, El señor de Ballantrae)

Presentación, estancamiento y otros animales

Captura de pantalla 2021-06-12 21.40.55

Ediciones de ambos mundos

Dejo en esta entrada, para quienes tengan curiosidad y dispongan de enlace con Facebook, la grabación del agradable conversatorio que el viernes pasado se celebró en el Centro Cultural de la Udep con la excusa de mi poemario. Sigue leyendo

«Animal doméstico» en Centro Cultural Udep

198807056_4151791164879651_6986393049752815556_n

Presentan:
  • Fidel Villegas (Director de la colección Cuadernos de Poesía «Númenor»)
  • Gerardo Temoche (Editor de Cortarrama)
  • Renato Guizado (Profesor de la Facultad de Humanidades de la Universidad de Piura)
  • Rocío Arana (Poeta y profesora en la Universidad Internacional de La Rioja)

Contra el futurible, la tenaz verdad

Jardiel
Desengáñese todo aquel que lamenta inútilmente su pasado. También, de paso, todos los urdidores de ucronías:
Palmera le había desengañado bien pronto:
    —¿Yo amante de usted? —le dijo una tarde—. No, gracias. Estoy harta de viejos; son tan celosos, tan intransigentes, tan fatuos y tan tacaños como los jóvenes, con la diferencia en contra de que, al llegarle a la mujer los momentos de apetito, en lugar de satisfacérselo, le abren más las ganas de comer y encima le prohiben pedir la carta.
      (…) al marqués se le inundó el alma del bitter de la tristeza.
    —Si yo fuese joven… —aventuró, acaso pensando en Fausto .
    —Si usted fuese joven, entonces le diría que prefería a los viejos. Porque no creo que por ser joven dejase de ser tonto.
(Enrique Jardiel Poncela, ¡Espérame en Siberia, vida mía!)

García Lorca, «Oda al Santísimo Sacramento del altar»

Jueves de Corpus. Ya otras veces le he dedicado alguna entrada, inevitablemente relativa a mi ciudad natal. Hoy cedo para ello la voz a mi compatriota.

Lorca

Supercaudillos

Una condición básica del superhéroe es que no puede vestir como el resto de los mortales. Se le tiene que reconocer a distancia como alguien diferente y superior, capaz de prestar a la sociedad un socorro que esta ha esperado en vano de sus  instituciones.
Digamos que este tópico tuvo un gran éxito de público en el siglo XX, no solo en la fecunda ficción del cómic, sino también en la agitada realidad política. También esta alumbró ocasionalmente, además de personajes aislados,  auténticas sagas de taumaturgos que se erigieron en salvadores de su comunidad, recurriendo para ello a la superioridad de su fuerza e inteligencia, así como a fecundos guionistas ocupados de que no hubiera un desvalido al que no auxiliasen, malvado que no castigaran, amenaza exterior que no estuvieran vigilando. Quien es capaz de llevar semejante carga sobre sus hombros, nunca podría vestir como un ciudadano cualquiera, según la moda lanzada por la democracia liberal.

Sigue leyendo

Corbata

Tan diferente como ha sido mi vida de la de mi padre, me llama la atención que, igual que él, haya acabando usando corbata en mi trabajo cotidiano. Admito que en mi caso es «impuesta» como norma de empresa, por más que tal cosa no me importe demasiado: tengo una afortunada tolerancia al nudo en la garganta, que espero sea buen presagio de algo.
En cambio, su uso de la corbata era totalmente voluntario. Boticario de pueblo, y por tanto con una clientela en su mayor parte asidua y de confianza, podría haber (con)cedido su cierto espacio a la informalidad. Pero yo siempre lo vi acudir a su trabajo, aparte de bien afeitado y aseado, debidamente encorbatado. Si acaso, dentro de la farmacia cambiaba la chaqueta por la bata blanca.
Formaba parte de la buena impresión debida al cliente, que para el buen farmacéutico no es tal sino paciente. Aunque también quiero pensar que existía una preparación íntima, de profundo respeto ante la solemne ocasión de poder ir cada día a trabajar, que no en vano de aquella misma guisa pasaba a solas buena parte de sus horas, en el despacho y el laboratorio.
Yo, a mi estilo, procuro hacer lo mismo. La corbata, ese aditamento inútil, es la pintura de guerra al empezar mi labor diaria, y mi condecoración al terminarla. No voy al campus como yendo a cualquier sitio, sino a donde me muestro para celebrar la actividad –pública– más importante de mi vida.

«Animal doméstico» en «La lluvia y el café»

Enlazo con gratitud esta nueva reseña sobre mi poemario, que da pie a buenas reflexiones sobre la existencia compartida, en el blog de un estimable filósofo peruano.

Animal doméstico Cortarrama

Sobre-protecciones contra el mal: «La bella durmiente»

fotos-de-la-bella-durmiente-para-colorear
Una de las connotaciones del nombre de Walt Disney es la de la palabra princesas, lo cual resulta un tanto exagerado y hasta injusto con la memoria del mago de Burbank. Fue después de su muerte, a partir de la gran expansión de la compañía en los años 90, cuando empezaron sus grandes producciones animadas a poblar las jugueterías de muñecas de todos los rostros, a las que se les daba el nombre de princesas aunque no lo fueran (como en el caso de Mulan). En vida, Disney solo llegó a producir tres películas, adaptaciones de sendos cuentos de hadas europeos, protagonizadas por doncellas de sangre real: Blancanieves (1937), La Cenicienta (1950) y La bella durmiente (1959), lo cual tampoco parece un ritmo exagerado a lo largo de tres décadas en las que abundaron también adaptaciones de cuentos con menos abolengo, aunque a menudo con pedigrí (Bambi, La dama y el vagabundo y etecé etecé de animalitos).

Sigue leyendo